Adicción a redes sociales: un problema de salud pública que crece en Colombia
Nicolás invierte al menos ocho horas diarias en redes sociales, cifra que los fines de semana puede escalar hasta diez. "No soy capaz de soltar el celular", confiesa este colombiano cuya experiencia refleja una realidad cada vez más común. Como él, Juan y Laura enfrentan compulsiones digitales que han deteriorado sus vínculos personales y su control del tiempo, según revela un análisis exclusivo con expertos en neurociencias y psicología.
Las señales que no deben ignorarse
Los especialistas identifican síntomas claros que indican un uso problemático de plataformas digitales:
- Pérdida de control sobre el tiempo de uso: "solo cinco minutos" que se convierten en horas
- Irritabilidad o ansiedad al intentar desconectarse
- Impacto negativo en relaciones personales y laborales
- Intentos fallidos repetidos de reducir el consumo
- Uso automático del celular sin propósito claro
- Dependencia de la validación digital ("me gustas", seguidores)
- Afectación del sueño y del estado de ánimo
Ewing Duque Díaz, PhD en Neurociencias de la Universidad de Santander, explica que "el uso constante activa la liberación de dopamina en el circuito de recompensa cerebral". Esta respuesta neuroquímica, combinada con el diseño deliberadamente adictivo de las plataformas, crea hábitos compulsivos que buscan validación social instantánea.
La situación en Colombia: cifras alarmantes
Según el Estudio de infancia y medios audiovisuales 2024 de la Comisión de Regulación de Comunicaciones:
- El 61% de los menores entre 3 y 17 años tiene celular personal (81% en adolescentes de 14-17 años)
- El 40% del total de niños, niñas y adolescentes tiene cuenta activa en redes sociales (77% en adolescentes 14-17)
- Los adolescentes dedican en promedio 7.9 horas entre semana a WhatsApp
- En TikTok e Instagram superan las cinco horas diarias
- Solo 29% de padres y docentes usa herramientas de control parental
- 64% de menores usa el celular sin acompañamiento adulto
Diana Bedoya, directora de la Maestría en Psicología Clínica de la Niñez y Adolescencia de la Universidad de La Sabana, advierte que "en niños y adolescentes esto es especialmente delicado porque el cerebro aún está en desarrollo". Las áreas asociadas con autocontrol, toma de decisiones y regulación emocional son las más afectadas.
Factores de riesgo múltiples
Los expertos coinciden en que reducir el problema a una sola causa es un error. Los factores que inciden son:
- Neurobiológicos: liberación de dopamina y activación del circuito de recompensa
- Psicológicos: búsqueda de regulación emocional, baja autoestima, necesidad de validación
- Sociales: presión cultural, normas de grupo, efecto FOMO (miedo a perderse algo)
- Contextuales: tipo de acompañamiento familiar, condiciones socioeconómicas, soledad
Rocío López, investigadora de la Universidad Javeriana, prefiere hablar de "usos problemáticos" más que de adicción, ya que la mayoría de estudios muestran correlaciones, no causalidades directas. "El problema aparece cuando el estado de ánimo decae de manera permanente", precisa.
Rutas para recuperar el control
Los especialistas ofrecen estrategias prácticas para transformar la relación con las plataformas:
- Establecer horarios específicos para revisar redes sociales
- Desactivar notificaciones innecesarias
- Fortalecer la regulación emocional mediante actividad física y redes de apoyo presenciales
- Cuestionar la validación digital y no medir el valor personal por interacciones en línea
- Cuidar el sueño dejando el celular fuera de la habitación
- Usar aplicaciones que limiten el tiempo de pantalla
- Fortalecer habilidades de regulación emocional desde la infancia
Erik Fabián Rico, del Colegio Colombiano de Psicólogos, enfatiza que "satanizar la tecnología no es una opción y prohibirla tampoco". La clave está en el acompañamiento familiar y el establecimiento de normas sostenibles.
Cuándo buscar ayuda profesional
Cuando los esfuerzos individuales no son suficientes, los expertos recomiendan buscar apoyo psicológico o psiquiátrico. "No necesariamente debe existir una patología de base para asistir a terapia", aclara Rico. Duque Díaz es directo: en el momento en que se percibe pérdida de control, interferencia en actividades cotidianas o síntomas de ansiedad ligados al uso de redes, es momento de buscar acompañamiento especializado.
La ausencia de políticas de alfabetización digital y acompañamiento en el uso representa uno de los vacíos más urgentes por atender en Colombia, según coinciden los investigadores consultados. Mientras tanto, casos como los de Nicolás, Juan y Laura siguen multiplicándose, evidenciando una problemática de salud pública que requiere atención inmediata y enfoques multidimensionales.



