Conectividad digital en Colombia: avances significativos pero desafíos estructurales persisten
Un reciente informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) revela que Colombia ha registrado progresos sustanciales en conectividad digital, particularmente en infraestructura de fibra óptica y el despliegue inicial de tecnología 5G. Sin embargo, el documento advierte que persisten rezagos estructurales que dificultan el cierre de brechas digitales y la consolidación de un ecosistema competitivo a nivel nacional.
Avances tecnológicos y limitaciones de acceso
El análisis de la OCDE destaca que durante la última década, Colombia ha mostrado progresos sostenidos en el sector de telecomunicaciones. Las suscripciones de banda ancha fija crecieron un 82%, casi el doble del promedio de la organización internacional, mientras que la participación de accesos de fibra óptica alcanzó el 48%, alineándose con estándares globales.
No obstante, el acceso sigue siendo limitado en comparación con otros países miembros. Colombia registra 17,9 conexiones fijas por cada 100 habitantes, aproximadamente la mitad del promedio de la OCDE. Las desigualdades son más profundas en zonas rurales y hogares de menores ingresos, donde la conectividad de alta calidad sigue siendo insuficiente.
La llegada del 5G: un hito con desafíos
Uno de los hitos más recientes es la entrada de la tecnología 5G, que marca el inicio de una nueva etapa tecnológica para el país. Colombia ha alcanzado velocidades promedio de descarga en 5G de 200,3 Mbps, superando el promedio de la OCDE (199 Mbps) y a países de la región como México y Chile.
Sin embargo, este desempeño debe interpretarse con cautela. La red 5G todavía presenta baja adopción con 7,3 suscripciones por cada 100 habitantes y una cobertura limitada que alcanza apenas al 15% de la población, concentrada principalmente en ciudades como Bogotá, Medellín y Cali.
Inversión y tensiones del mercado
El despliegue de 5G ha dinamizado la inversión en el sector, especialmente tras la subasta de espectro de 2023, que introdujo mecanismos como las "obligaciones de hacer", mediante los cuales los operadores pueden compensar pagos con compromisos de cobertura.
Este esquema ha incentivado la expansión de infraestructura y promovido alianzas estratégicas, como la red compartida entre operadores para optimizar costos. Sin embargo, también han surgido tensiones financieras, ya que algunos operadores enfrentan dificultades para cumplir sus compromisos, lo que podría retrasar la expansión tecnológica.
El informe también advierte sobre altos costos del espectro, procesos de asignación complejos que podrían desincentivar la inversión a largo plazo, y una alta concentración del mercado con presión sobre los ingresos del sector, que han caído cerca del 17% en términos reales entre 2015 y 2023.
Brecha digital: el principal desafío estructural
Más allá de los avances técnicos, el principal reto sigue siendo la inclusión digital. En Colombia, el 58,1% de los hogares rurales aún no tiene acceso a internet, y las velocidades en estas zonas son hasta 78% inferiores al promedio rural de la OCDE.
El despliegue de nuevas tecnologías ha estado concentrado en áreas urbanas, lo que limita su impacto social y económico. Por ello, el informe insiste en la necesidad de políticas que garanticen una expansión más equilibrada del servicio.
Entre las recomendaciones clave se destacan:
- Fortalecer las obligaciones de cobertura asociadas al espectro
- Optimizar el uso del Fondo Único de TIC (FUTIC)
- Mejorar la ejecución de proyectos de infraestructura en zonas apartadas
- Fomentar modelos de compartición de infraestructura y redes mayoristas abiertas
- Eliminar barreras administrativas a nivel local que dificultan la instalación de redes
Adopción y marco regulatorio
El acceso a la conectividad no depende únicamente de la oferta. El informe subraya la importancia de impulsar la adopción mediante políticas de asequibilidad, como incentivos para la compra de dispositivos, y programas de alfabetización digital que promuevan el uso productivo de la conectividad.
Asimismo, destaca la necesidad de adaptar el marco regulatorio a un entorno cada vez más convergente, donde las plataformas digitales tienen un papel creciente. A nivel internacional, cerca del 70% de los reguladores ya han ampliado su alcance para incluir estos servicios.
En Colombia, si bien la Ley de Modernización TIC de 2019 fortaleció a la Comisión de Regulación de Comunicaciones, el informe señala que aún es necesario avanzar en su independencia y en la actualización de herramientas regulatorias.
Perspectivas futuras
De cara al futuro, la OCDE concluye que Colombia cuenta con condiciones favorables para acelerar su transformación digital, pero advierte que el progreso no está garantizado. El éxito dependerá de la capacidad de articular políticas públicas coherentes, inversión privada sostenida y regulación efectiva que priorice la inclusión digital en todas las regiones del país.
El informe finaliza destacando que, aunque el país ha dado pasos importantes en su infraestructura digital, la verdadera transformación digital solo se logrará cuando todos los colombianos, independientemente de su ubicación geográfica o nivel socioeconómico, puedan acceder y beneficiarse de las tecnologías de conectividad avanzada.



