La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en Colombia emitió una alerta por el desplazamiento forzado de al menos 330 personas en el municipio de Toribío, Cauca, debido a los enfrentamientos entre la Fuerza Pública y disidencias de las FARC. Los hechos ocurren desde el pasado 29 de junio, cuando se registraron combates que obligaron a las comunidades a abandonar sus hogares.
Menores y familias afectadas
Entre los afectados se cuentan 92 niños, niñas y adolescentes. En total, 135 familias pertenecientes al resguardo indígena de Tacueyó se vieron forzadas a refugiarse en redes de apoyo. Según el informe de OCHA Colombia, los constantes disparos y explosiones generaron pánico y obligaron a la población a huir para protegerse. Las autoridades también reportaron afectaciones a viviendas e impactos psicosociales derivados de la violencia.
Amenazas y riesgos adicionales
La organización advirtió sobre amenazas contra integrantes de la Guardia Indígena, líderes comunitarios y autoridades indígenas. Asimismo, señaló el riesgo que representa la posible presencia de artefactos explosivos en la zona, lo que dificulta el retorno seguro de la población desplazada.
Necesidades urgentes
Frente a la emergencia, OCHA indicó que las principales necesidades son la atención en salud física y mental, el suministro de alimentos, kits de higiene y ayudas para alojamiento. También se requieren medidas de protección para las comunidades y acciones que eviten el reclutamiento de niños, niñas y adolescentes por parte de grupos armados.
Respuesta humanitaria
La Alcaldía de Toribío informó que no cuenta con la capacidad presupuestal para atender la emergencia y solicitó apoyo de organismos humanitarios. Como parte de la respuesta, el Equipo Local de Coordinación, junto con entidades como la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Médicos del Mundo y la Fundación Tierra de Paz, anunció la entrega de ayudas humanitarias y jornadas de atención integral para las familias afectadas.



