Una Fiscalía Delegada ante la Corte Suprema de Justicia presentó escrito de acusación y llamó a juicio al excomandante del Ejército Nacional, general (r) Eduardo Enrique Zapateiro Altamiranda, como posible autor del delito de acoso sexual en concurso homogéneo sucesivo, por hechos que habrían ocurrido entre 2019 y 2022.
Detalles de la acusación
De acuerdo con la Fiscalía General de la Nación, la investigación está relacionada con presuntas conductas reiteradas de hostigamiento con fines sexuales no consentidos contra dos mujeres que se encontraban en condiciones de subordinación dentro de la estructura militar. El oficial retirado habría utilizado su posición de autoridad para requerir fotografías personales, enviar mensajes de contenido íntimo, formular insinuaciones sexuales y proponer encuentros a solas, generando un ambiente de temor frente a posibles represalias laborales.
La acusación se refiere a hechos que afectaron a la uniformada Lina Suárez Londoño y a la funcionaria Liliana Zambrano Ruiz, quienes mantenían una relación de subordinación frente al entonces comandante del Ejército.
Audiencia de imputación
Durante la audiencia ante el Tribunal Superior de Bogotá, el fiscal del caso sostuvo que el general retirado “desplegó conductas de hostigamiento reiterado con finalidad sexual no consentida”, aprovechando “su posición manifiesta de poder, autoridad y jerarquía” dentro de la institución. El representante del ente acusador agregó que esas actuaciones habrían generado un entorno “intimidante, humillante y degradante”, con afectación a la libertad y la dignidad sexual de las dos presuntas víctimas.
Con la presentación del escrito de acusación, la Fiscalía formalizó el llamado a juicio contra el excomandante del Ejército, etapa en la que buscará demostrar su responsabilidad penal por el delito de acoso sexual en concurso homogéneo sucesivo.
Defensa del general
Paralelamente al avance del proceso, la defensa del general Zapateiro solicitó a la Fiscalía una reevaluación integral de la investigación. En un documento de 29 páginas, la defensa sostiene que existen nuevas pruebas que, a su juicio, desvirtúan la teoría del caso y hacen improcedente la radicación del escrito de acusación.



