Un nuevo golpe contra las estructuras delincuenciales en Medellín permitió a las autoridades desmantelar un inmueble en el nororiente de la ciudad que funcionaba como pieza clave para las operaciones ilegales del grupo La Terraza. Tras meses de seguimiento, se intervinieron dos viviendas en el barrio Manrique El Pomar, utilizadas como fachada para almacenar armas y traficar estupefacientes.
Armas incautadas y alquiler criminal
Durante los allanamientos se encontraron ocho armas de fuego, entre pistolas y revólveres de distintos calibres, además de abundante munición. Según las investigaciones, algunas de estas armas habrían sido usadas en homicidios selectivos y disputas entre organizaciones criminales.
El secretario de Seguridad del distrito, Manuel Villa, explicó el modus operandi: "Alguien iba a cometer un homicidio o un atraco, se montaba en su moto, iba allí, prestaba o alquilaba el arma, se la entregaban, cometía el delito y luego devolvía el arma".
Laboratorio clandestino de drogas
El operativo también descubrió un laboratorio clandestino para procesar y dosificar sustancias ilícitas. Se hallaron químicos para drogas sintéticas, más de 1.400 pastillas de diferentes características, decenas de dosis de tusi y papeletas de base de coca listas para su comercialización.
Además, se encontraron registros contables que serán analizados para determinar la magnitud de los ingresos ilegales. Los capturados quedaron a disposición de la Fiscalía, que continúa las investigaciones para establecer vínculos con otros crímenes en el Valle de Aburrá.



