La Policía Nacional de Perú despidió con honores a Vaguito, un perro rescatado que se convirtió en un símbolo de lealtad y servicio para la Región Policial La Libertad. La emotiva ceremonia fue difundida en redes sociales, donde se observa a decenas de uniformados acompañando su último recorrido, cargando su cuerpo mientras le rinden homenaje. Las imágenes muestran la sepultura adornada con flores y una recopilación de fotografías que recuerdan los años en que Vaguito participó en operativos y patrullajes.
Un compañero de servicio incondicional
La Región Policial La Libertad expresó en una publicación: "Vaguito no fue solo un perro, fue un compañero de servicio, un guardián silencioso y un símbolo de fidelidad para la familia de la Región Policial La Libertad. Su presencia acompañó innumerables jornadas de patrullaje, llevando alegría, esperanza y ese espíritu de entrega que caracteriza a quienes sirven a la comunidad". La institución agregó: "Hoy le rendimos un homenaje con el corazón lleno de gratitud. Porque hay compañeros cuya huella permanece para siempre, incluso cuando ya no caminan a nuestro lado. Hasta siempre, Vaguito. Gracias por cada patrullaje, por tu lealtad incondicional y por enseñarnos que el verdadero servicio también se entrega con el corazón".
Vínculo con los agentes
La Policía Nacional del Perú destacó el vínculo que Vaguito construyó con los integrantes de la Unidad de Servicios Especiales y el Escuadrón Verde de Trujillo. Durante la ceremonia, varios uniformados no pudieron contener las lágrimas. En el video se escuchan testimonios de policías que convivieron con él. Uno de ellos manifestó: "Lo he conocido a lo largo del tiempo que estoy acá y, en realidad, ha sido un fiel amigo que nos ha acompañado no solo a la USE, sino también al Escuadrón Verde en tantas operaciones que hemos realizado. Es por eso que hoy tenemos que darle esta cristiana sepultura y llevarlo siempre en nuestro corazón".
Un legado de fidelidad
Aunque Vaguito no pertenecía a una unidad canina especializada, su historia demuestra el profundo vínculo que puede surgir entre animales rescatados y quienes dedican su vida al servicio comunitario. La ceremonia incluyó honores fúnebres y una sepultura cristiana, reflejando el cariño y respeto que los agentes sentían por su compañero de cuatro patas.



