A pocas horas de la segunda vuelta presidencial, el sector transportador colombiano activó sus planes de contingencia ante posibles bloqueos, protestas y alteraciones del orden público que puedan afectar la movilidad de carga y la cadena de abastecimiento en distintas regiones del país. La advertencia fue planteada en una alerta conocida por Portafolio, que identificó las primeras 72 horas posteriores a la votación y las dos semanas siguientes como el periodo de mayor sensibilidad para la operación logística nacional.
Las primeras horas después de la elección concentran la atención
Para los transportadores, el momento más delicado para el sector no necesariamente coincide con la jornada electoral, sino con los días posteriores al cierre de las urnas. Por eso, el gremio considera que las primeras 72 horas después de conocerse los resultados representan una ventana crítica para la logística nacional. A esto se suma un periodo de observación de hasta dos semanas, durante el cual podrían presentarse movilizaciones, manifestaciones o situaciones que alteren la circulación de carga en algunas regiones.
La preocupación surge porque cualquier interrupción en los principales corredores logísticos tiene efectos que van más allá del transporte. Retrasos en la distribución de mercancías, dificultades de abastecimiento y mayores costos operativos son algunas de las consecuencias que podrían enfrentar empresas y sectores productivos.
Los bloqueos siguen siendo la principal amenaza
El informe, realizado por la Federación Colombiana de Transportadores de Carga (Colfecar), señala que los bloqueos continúan siendo uno de los riesgos más relevantes para la cadena de abastecimiento en Colombia. Entre enero y mayo de 2026 se registraron 309 bloqueos que, según los datos recopilados por el gremio, generaron 5.128 horas perdidas y pérdidas económicas estimadas en 1,3 billones de pesos.
La situación adquiere una dimensión aún mayor cuando se observa el acumulado de los últimos años. Desde 2023 y hasta mayo de 2026, se reportan 2.689 bloqueos y pérdidas cercanas a 12,4 billones de pesos. Para el sector, estas cifras muestran que las afectaciones a la movilidad se han convertido en un factor permanente de presión sobre la competitividad y la eficiencia logística del país.
El gremio identifica varios corredores estratégicos que históricamente han registrado afectaciones por bloqueos y alteraciones del orden público. Entre ellos aparecen rutas asociadas a Cartagena, Barranquilla, la Ruta del Sol, el Magdalena Medio, Buenaventura y la vía Panamericana. Se trata de corredores fundamentales para el movimiento de mercancías entre puertos, centros de producción y mercados de consumo. La preocupación del gremio radica en que cualquier restricción sobre estas vías tiene la capacidad de generar impactos en cadena sobre diferentes sectores económicos, especialmente aquellos que dependen de entregas continuas o de la movilización permanente de insumos y productos terminados.
Riesgos de orden público y presencia de grupos armados
Colfecar también identifica 161 municipios con presencia o convergencia de grupos armados organizados, concentrados principalmente en departamentos como Cauca, Nariño, Arauca, Chocó, Meta, Guaviare y Putumayo. Adicionalmente, el gremio señala que entre agosto de 2022 y mayo de 2026 el sector registró 249 afectaciones asociadas a hechos de orden público y seguridad, con especial incidencia en Cauca, Antioquia y Norte de Santander.
Ante este panorama, la recomendación central de Colfecar es reforzar los mecanismos de prevención. Las medidas incluyen monitoreo permanente de las condiciones de movilidad, evaluación de rutas alternas, fortalecimiento de planes de contingencia y estrategias de abastecimiento preventivo para reducir el impacto de eventuales interrupciones.



