La red pública hospitalaria del Magdalena atraviesa uno de los momentos más críticos de los últimos años. La gobernación del departamento alertó que las Entidades Promotoras de Salud (EPS) adeudan cerca de 500.000 millones de pesos a los hospitales públicos, una cartera que, según las autoridades, compromete la continuidad de los servicios y la estabilidad financiera de todo el sistema.
Disminución de giros afecta capacidad operativa
El panorama preocupa porque la disminución de los giros ha reducido la capacidad operativa de los centros asistenciales, dificultando el pago del personal de salud, la compra de medicamentos e insumos y el sostenimiento de los servicios médicos en los 26 hospitales públicos del Magdalena.
Concentración de la deuda en tres EPS
De acuerdo con la Secretaría de Salud Departamental, más del 82 % de la deuda está concentrada en Coosalud, Nueva EPS y Proteger, las EPS que mantienen las mayores obligaciones con la red hospitalaria.
"La red pública no puede seguir soportando esta carga financiera. Los hospitales necesitan liquidez para continuar prestando un servicio oportuno y garantizar el derecho a la salud de los magdalenenses", aseguró el secretario de Salud del Magdalena, Fernando Gómez.
Gobernadora pide mesa de trabajo urgente
Ante la magnitud de la crisis, la gobernadora Margarita Guerra pidió al Ministerio de Salud y a la Superintendencia Nacional de Salud convocar, de manera urgente, una mesa de trabajo con los directivos nacionales y los agentes interventores de las EPS involucradas para definir un plan que permita sanear la cartera y evitar un mayor deterioro del sistema.
La administración departamental advirtió que, si no se adoptan medidas inmediatas, la situación podría traducirse en mayores dificultades para la atención de los usuarios, especialmente en los municipios donde los hospitales públicos representan la única oferta de servicios de salud.
Deuda amenaza funcionamiento de la red
Aunque la gobernación reconoció el acompañamiento que han brindado el Ministerio de Salud y la Superintendencia Nacional de Salud, insistió en que las acciones de seguimiento deben materializarse en el pago efectivo de las obligaciones pendientes. Para las autoridades, el problema ya no es únicamente financiero. La millonaria deuda de las EPS se ha convertido en una amenaza directa para el funcionamiento de la red hospitalaria y para la atención de miles de pacientes que dependen exclusivamente del sistema público de salud en el Magdalena.



