El tradicional almuerzo económico conocido como "corrientazo" continúa encareciéndose en Colombia, según las cifras más recientes del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). Con corte a junio de 2026, la categoría de comidas en establecimientos de servicio a la mesa y autoservicio registró un incremento anual del 9,75 por ciento, superando ampliamente la inflación nacional que se ubicó en 6,14 por ciento.
El Dane revela las cifras detrás del aumento
La división de restaurantes y hoteles, que incluye los corrientazos, presentó una variación anual del 9,59 por ciento, según el informe del Dane. Este aumento refleja la presión que enfrentan los establecimientos para mantener sus operaciones ante el alza de los costos de insumos y servicios.
Entre los factores más determinantes se encuentra el incremento en el precio de los alimentos básicos. La carne de res y sus derivados subieron un 14,27 por ciento en el último año, mientras que las frutas frescas registraron un alza del 23,27 por ciento. Estos productos son esenciales en la preparación del menú diario de los restaurantes de almuerzos corrientes.
Costos operativos también presionan los precios
Además de los alimentos, los restaurantes deben asumir mayores gastos en arriendos, servicios públicos, transporte para el abastecimiento y salarios de cocineros y meseros. El Dane reportó que la categoría de alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentó 0,52 por ciento solo en junio de 2026.
"Los propietarios deben asumir mayores gastos por concepto de arriendo, servicios públicos, transporte para el abastecimiento de alimentos y el pago de salarios a cocineros y meseros, factores que han reducido los márgenes de ganancia", indicó el informe del Dane.
Tendencia alcista sin desaceleración
Entre enero y junio de 2026, la categoría de restaurantes y hoteles acumuló un incremento del 6,43 por ciento, lo que muestra que la presión sobre los precios no cede. Algunos establecimientos han optado por absorber parte del aumento para no perder clientela, pero otros se han visto obligados a trasladar los costos al consumidor final.
"La tendencia, además, no muestra señales de desaceleración", señala el análisis del Dane. Esto ha llevado a muchos colombianos a ajustar sus presupuestos o volver a llevar almuerzo preparado desde casa.
Inflación de alimentos lidera el IPC en junio
En el comportamiento mensual de la inflación, la división de alimentos y bebidas no alcohólicas registró una variación del 0,67 por ciento en junio, la más alta entre las doce categorías que componen el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Otras divisiones que impactan la operación de los restaurantes también mostraron incrementos: bebidas alcohólicas y tabaco subieron 0,50 por ciento, y prendas de vestir y calzado crecieron 0,43 por ciento. En contraste, transporte apenas avanzó 0,01 por ciento, educación no varió, e información y comunicación cayó 0,02 por ciento.
Impacto en el bolsillo de los colombianos
El encarecimiento del corrientazo afecta directamente a millones de trabajadores, estudiantes y ciudadanos que dependen de esta opción económica para almorzar fuera de casa. Con el alza sostenida, muchos han tenido que modificar sus hábitos de consumo, optando por llevar comida desde sus hogares o reducir la frecuencia de salidas a restaurantes.
"Este comportamiento ha reducido el margen de maniobra de los establecimientos para mantener los precios sin afectar su rentabilidad", concluye el reporte del Dane. Las cifras evidencian que la inflación de junio estuvo acompañada por el encarecimiento de los alimentos y costos operativos, manteniendo la presión sobre los precios que pagan los consumidores al comer fuera de casa.



