Un cargamento de 52 kilos de base de coca, camuflado bajo la carrocería de una camioneta tipo campero, fue interceptado por la Policía de Santander en el corredor vial que conecta a La Lizama con San Alberto, a la altura de Sabana de Torres. El operativo, realizado durante una inspección de rutina, permitió descubrir una alteración en los estribos del vehículo, diseñada bajo la modalidad de "caleta". En el doble fondo permanecían ocultos 12 paquetes rectangulares con el alcaloide.
Valor del cargamento y destino
El millonario cargamento, cuyo valor comercial en el mercado ilegal se estima en cerca de 170 millones de pesos, había partido desde Ibagué (Tolima) y tenía como destino final la ciudad de Santa Marta (Magdalena). Según cálculos de inteligencia judicial, con esta incautación se evitó la comercialización y distribución de más de 132 mil dosis de estupefacientes. Este golpe afecta una de las rutas de distribución interdepartamental que pretende abastecer la Costa Caribe.
Capturas y procedimiento judicial
El procedimiento dejó como saldo la captura de los dos ocupantes del vehículo: un hombre de nacionalidad colombiana y una mujer extranjera. Ambos fueron sorprendidos en flagrancia y puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación. Junto a los detenidos, se entregaron el vehículo inmovilizado y dos equipos celulares que serán clave para el rastreo de las comunicaciones y la identificación de los enlaces de la red criminal en los puntos de origen y destino. Los implicados deberán responder ante la justicia penal por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.
Declaraciones de las autoridades
"Este importante resultado operativo es el reflejo de la rigurosidad y el compromiso de nuestros hombres y mujeres en las vías del país. Hacemos un llamado a la ciudadanía a seguir denunciando cualquier actividad sospechosa. La lucha contra el narcotráfico es un compromiso de todos y la Policía Nacional mantendrá los controles de manera focalizada y estratégica", expresó el coronel Néstor Rodrigo Arévalo Montenegro, comandante del Departamento de Policía Santander.
Este resultado en Santander evidencia que las organizaciones dedicadas al narcotráfico continúan utilizando métodos de ocultamiento para burlar la vigilancia en las carreteras del oriente colombiano. La Policía Nacional mantiene los controles de manera focalizada y estratégica para combatir este flagelo.



