Las llamadas y mensajes fraudulentos se han convertido en una amenaza cada vez más sofisticada en América Latina. Expertos en seguridad tecnológica consideran que las estrategias tradicionales de prevención, como las campañas de concientización, ya no son suficientes para combatir este problema.
Propuesta de cambio de enfoque
Representantes de Nubatech y VoiSek propusieron un cambio de enfoque. La iniciativa consiste en trasladar parte de la responsabilidad desde los usuarios hacia las empresas y entidades financieras, mediante tecnologías capaces de verificar automáticamente la autenticidad de las comunicaciones.
La advertencia surge en medio de un escenario de creciente suplantación de identidad y expansión de modalidades como el vishing (estafas por llamadas de voz) y el smishing (mediante mensajes de texto). Según un estudio de TransUnion citado por los especialistas, el 34% de los consumidores latinoamericanos asegura haber sido víctima de ataques a través de estos canales.
Tecnología para bloquear llamadas falsas
Mario Barrera, director comercial de Nubatech, afirmó que el paradigma ha caducado frente a la sofisticación de las estrategias de los delincuentes. Para los expertos, el fraude telefónico dejó de ser un problema asociado únicamente a usuarios desprevenidos y pasó a convertirse en una actividad industrializada.
La propuesta pretende fortalecer los canales de comunicación desde las propias empresas. La idea es que las aplicaciones de bancos y compañías sean capaces de identificar en tiempo real si una llamada o un mensaje son legítimos, evitando que los usuarios confíen solo en su capacidad para detectar una estafa.
Declaraciones de los expertos
Oscar Lazcano, CEO de VoiSek, explicó que las credenciales ya están en manos de los usuarios a través de sus teléfonos. "Ya es momento de romper el paradigma del eslabón débil, y empoderar a la gente para que sean corresponsables en igualdad de condiciones", sostuvo.
El especialista señaló que la ingeniería social representa un abuso tanto humano como tecnológico. Las empresas deben responder con herramientas de seguridad capaces de recuperar el control sobre su identidad telefónica. "La responsabilidad de determinar si una comunicación es verdadera o falsa no se vuelve un acto de fe, sino una acción automática con certeza tecnológica", afirmó.
Así funcionarían las nuevas herramientas
De acuerdo con los expertos, el nuevo estándar busca que las aplicaciones verifiquen la legitimidad de las comunicaciones. Esto permitiría bloquear llamadas fraudulentas antes de que se concreten, validar la autenticidad de una llamada mientras el teléfono está sonando o restringir temporalmente operaciones sensibles dentro de las aplicaciones cuando el usuario atiende una comunicación activa.
Barrera explicó que estas soluciones operan mediante capas de seguridad integradas directamente en las aplicaciones móviles, sin necesidad de instalar programas adicionales. "Verificando automáticamente el origen de las llamadas y bloqueando aquellas que suplantan números conocidos o contact centers", comentó.
En el caso de las estafas mediante SMS, los sistemas también advertirían al usuario cuando un mensaje sea falso, evitando clics en enlaces fraudulentos o entrega de información sensible. Según Lazcano, las plataformas bancarias podrían activar mecanismos de protección en tiempo real para reducir el riesgo de fraude.
La confianza en los canales telefónicos está en juego
Para los especialistas, las herramientas tecnológicas necesarias ya existen. El desafío consiste en que las empresas adopten soluciones capaces de certificar quién está realmente detrás de cada llamada o mensaje. "Evolucionar hacia herramientas que aseguren quién está realmente detrás de cada 'ring' telefónico significa cumplir con las nuevas exigencias regulatorias y devolver la confianza al canal de comunicación más usado por ellos mismos, y que sus clientes hoy perciben como zona de riesgo", concluyó Barrera.



