El Instituto Distrital de Turismo (IDT) formuló un llamado urgente a los prestadores de servicios turísticos, visitantes y a la ciudadanía en general para implementar medidas reales de mitigación frente a las altas temperaturas y la escasez de lluvias ligadas al fenómeno del Niño. Según el Ideam, la incidencia del fenómeno irá escalando durante el segundo semestre del año y ya empieza a sentirse en la cotidianidad de la ciudad.
Protección de recursos y garantía operativa
La iniciativa busca proteger los recursos naturales de la capital, salvaguardar las infraestructuras hoteleras y garantizar la continuidad operativa del sector sin presionar el abastecimiento general de la ciudad. De acuerdo con la entidad, el éxito del turismo local durante la temporada de incidencia del Niño depende de una corresponsabilidad entre empresarios y usuarios.
El plan de acción distrital se divide en tres ejes fundamentales de estricto cumplimiento y verificación en los establecimientos de comercio y hospedaje.
Eficiencia hídrica y control de consumos
La disponibilidad de agua potable es el factor más crítico para la operación hotelera y gastronómica durante la temporada seca. Por esta razón, las directrices del IDT exigen a los empresarios un seguimiento riguroso a las dinámicas de consumo y la adopción de los siguientes lineamientos:
- Monitoreo de redes: Reparar de forma perentoria cualquier fuga técnica en los sistemas de tuberías y asegurar la capacidad máxima de los tanques de almacenamiento de las instalaciones.
- Tecnología de ahorro: Implementar dispositivos y griferías ahorradoras de flujo hídrico en las áreas comunes y habitaciones de los huéspedes.
- Pedagogía al visitante: Desarrollar campañas internas de sensibilización dirigidas a trabajadores y turistas sobre la reducción de tiempos en el uso de duchas y lavado de prendas.
Inspección de riesgos y planes de contingencia
La prolongación de la temporada seca eleva los riesgos de fallas técnicas e incendios estructurales. Las recomendaciones estipulan la revisión exhaustiva de redes y equipos eléctricos, la inspección de los sistemas hidráulicos de abastecimiento y la verificación física de cubiertas y techos. Los establecimientos, además, deben certificar la vigencia y operatividad de sus equipos de emergencia como extintores, botiquines y la correcta demarcación de las rutas de evacuación.
“Desde la Administración distrital invitamos a empresarios, turistas y ciudadanía a adoptar prácticas responsables que nos permitan proteger nuestros recursos naturales y seguir consolidando a Bogotá como un destino sostenible y resiliente”, señaló Ángela Garzón, directora del IDT.
Finalmente, el Distrito instó al sector a actualizar de inmediato sus Planes de Emergencia y Contingencia (PEC). Estos documentos deben incorporar directorios institucionales vigentes, brigadas de personal debidamente capacitadas por los cuerpos de socorro y la programación periódica de simulacros para responder de forma articulada ante eventuales racionamientos o desabastecimientos en las redes de servicios públicos.



