El álbum 'La pipa de la paz', obra emblemática de la banda Aterciopelados, cumple treinta años en 2026. Lejos de ser un ejercicio nostálgico, la celebración que realizan sus creadores, Andrea Echeverri y Héctor Buitrago, resalta la vigencia de temas como 'Cosita seria', 'No necesito', 'Te juro que no' y la canción homónima. Estas piezas reflejan el humor, la conciencia social, el espíritu crítico y la defensa de la libertad que caracterizan a una de las agrupaciones más auténticas del rock colombiano.
Los inicios de Aterciopelados
Desde principios de los años noventa, Echeverri y Buitrago lideraron el movimiento de rock alternativo en Bogotá, vinculado a la escena de nuevos bares capitalinos. Su primer álbum, 'Con el corazón en la mano' (1993), apareció cuando los casetes aún competían con los CD. Ya entonces contaban con un público fiel y un estilo que transitaba sin afectación del rock al punk y de este al folclor colombiano. Canciones como 'La gomela', 'Mujer gala' y 'Sortilegio' los consolidaron en la escena musical.
Trayectoria y evolución
Tras ese debut, llegaron discos como 'El Dorado', 'Caribe atómico', 'Gozo poderoso', 'Río' y 'Claroscura'. Los videoclips confirmaron su fuerza creativa. La alineación de la banda cambió en varias ocasiones —bateristas, tecladistas, guitarristas—, pero siempre bajo el liderazgo de Echeverri y Buitrago. Los reconocimientos se acumularon en Colombia, América Latina y el mundo. Pasaron generaciones de seguidores que los admiraron, y el país político se transformó, pero Aterciopelados nunca perdió su relevancia ni su capacidad crítica.
Vigencia y nuevos logros
Su exitosa participación en los conciertos Tiny Desk de NPR y el próximo concierto conmemorativo de 'La pipa de la paz' son muestras de su brillantez y actualidad. La banda sigue siendo un referente del rock con conciencia social.



