La noche del jueves abrió el telón de la Bienal de Flamenco 2026 en Bogotá, un evento que se extiende hasta el 25 de abril en el Teatro Colsubsidio. Más que una serie de conciertos, la bienal se presenta como una experiencia que invita al público a sentir el flamenco desde su esencia más íntima, donde la tradición dialoga con las búsquedas actuales.
Figuras clave del flamenco actual
La programación reúne a tres figuras internacionales: el cantaor Israel Fernández, el guitarrista Antonio Rey y la cantaora Marina Heredia. Con el apoyo de la Embajada de España, la propuesta busca acercar al público a un género declarado patrimonio cultural de la humanidad, pero no como una pieza de museo, sino como un arte vivo y en constante transformación.
Paulo Sánchez, gerente del Teatro Colsubsidio, explica que detrás de la selección hay un proceso curatorial de casi un año de conversaciones. “Quisimos la representación clara de la integración de la tradición y la vanguardia, cómo esos lenguajes no riñen sino que se compaginan con maestría”, señala.
Israel Fernández: el cante que une ortodoxia y modernidad
Israel Fernández inauguró la bienal y es considerado por la crítica como uno de los cantaores más importantes de la actualidad. Su presencia tiene un valor simbólico, ya que su cante permite convivir a quienes buscan la ortodoxia y a quienes se interesan por nuevas sonoridades.
Antonio Rey: el virtuosismo de la guitarra
Antonio Rey, uno de los guitarristas más reconocidos del flamenco contemporáneo, regresa a Bogotá tras alcanzar reconocimiento internacional, incluidos premios Grammy. Su arte lo ubica en el podio de los más grandes del instrumento.
Marina Heredia: la voz que integra géneros
Marina Heredia cierra la bienal con un repertorio que recorre la tradición del flamenco, desde los cantes más solemnes hasta los más festivos. Para ella, el flamenco es un estilo de vida, una herencia que hay que defender y enriquecer. Su presentación busca condensar la diversidad del género en un solo recital.
Una experiencia para todos los públicos
La bienal no está dirigida solo a especialistas. “No queremos un público segmentado ni etiquetado; queremos invitar a todo el mundo a dejarse seducir por lo que no conoce”, afirma Sánchez. Aunque el flamenco tiene una circulación limitada en Colombia, la respuesta del público ha sido reveladora: quienes asisten suelen salir transformados, con ganas de seguir explorando.
La imagen de esta edición, una bailaora envuelta en luz y fuego, sintetiza visualmente la energía del flamenco. La ilustración condensa la multiplicidad de colores y emociones que atraviesan la programación.
La bienal se inscribe en un intercambio cultural más amplio entre Colombia y España, donde el flamenco deja de ser ajeno y comienza a resonar como una experiencia compartida. Durante estos días, el escenario es territorio de encuentro entre artistas y público, entre memoria y presente, entre lo que se hereda y lo que se transforma.



