Bienal de Venecia excluye a Rusia e Israel de premios por crisis humanitaria
Bienal de Venecia excluye a Rusia e Israel de premios

La 61ª Bienal de Arte de Venecia ha tomado una determinación drástica que altera el tablero geopolítico del arte mundial. El jurado internacional del certamen confirmó que, aunque Rusia e Israel mantengan sus pabellones abiertos al público, no serán considerados para ninguna de las categorías de premios, incluyendo el prestigioso León de Oro.

Un jurado de mujeres con mandato ético

La decisión fue comunicada este 23 de abril de 2026 por un jurado compuesto íntegramente por mujeres expertas: Zoe Butt (Australia), Elvira Dyangani Ose (España), Marta Kuzma (EE. UU.) y Giovanna Zapperi (Italia). En su declaración, el grupo subrayó que su labor no puede ignorar las "necesidades urgentes de su tiempo" y que la defensa de los derechos humanos es el principio rector de esta edición, alineándose con la visión de la directora artística Koyo Kouoh, fallecida en 2025.

La medida impacta directamente sobre Rusia, cuyo presidente, Vladimir Putin, enfrenta una orden de detención de la Corte Penal Internacional (CPI) desde 2023 por la deportación forzada de niños ucranianos, e Israel, debido a las investigaciones y solicitudes de órdenes contra el primer ministro Benjamin Netanyahu por crímenes de guerra en la Franja de Gaza.

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Pabellones abiertos pero sin reconocimiento

A pesar del veto a los premios, los pabellones de ambos países en los Giardini permanecerán abiertos. Esto se debe a una complejidad legal: los pabellones nacionales son propiedad soberana de los Estados (Rusia posee el suyo desde 1914) y la Bienal, como fundación, no tiene la potestad de clausurarlos si el Gobierno italiano mantiene relaciones diplomáticas con ellos. Sin embargo, el reconocimiento institucional es otra historia. Al dejarlos fuera de la contienda, el jurado anula el prestigio competitivo de sus exposiciones, una medida que ha generado fricciones con el Ejecutivo italiano, que se ha desmarcado de la decisión alegando la "total autonomía" de la Fundación.

Presión financiera y crisis diplomática

La polémica no solo es artística, sino económica. Una agencia de la Comisión Europea ha advertido a la Bienal que dispone de un plazo mínimo para justificar la participación rusa —cuya comisaria, Anastasiia Karneeva, está sancionada por vínculos con la industria militar— bajo amenaza de retirar una subvención de dos millones de euros. Por su parte, Ucrania ha intensificado su presión sobre Italia para que no se concedan visados a los representantes rusos, mientras que colectivos de artistas han amenazado con boicots si la presencia de Israel no era cuestionada tras el conflicto en Gaza.

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