Un felino se convierte en símbolo de afecto en la Universidad Pontificia Bolivariana
La Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) de Medellín ha generado una ola de ternura y nostalgia al reconocer oficialmente a uno de sus miembros más queridos y singulares: Pontificio, un gato que durante años se paseó por los pasillos y zonas verdes del EcoCampus, acompañando a estudiantes, docentes y visitantes en su vida académica.
De la adopción al reconocimiento institucional
La historia comenzó a tomar relevancia pública el pasado 16 de enero, cuando la UPB anunció que había adoptado formalmente a Pontificio, ya en etapa adulta, para garantizarle cuidados especiales y un entorno más adecuado. La noticia, difundida a través de los canales oficiales de la institución, generó una mezcla de emociones en la comunidad universitaria.
"Una combinación de tristeza, nostalgia y felicidad nos invadió al saber que ahora tiene un hogar donde recibe atención permanente", expresó la universidad en su momento, destacando que la decisión se tomó pensando en el bienestar del animal.
Un carné lleno de humor y cariño
El gesto más reciente ocurrió hace cinco días, cuando la UPB otorgó a Pontificio un carne institucional simbólico que ha conquistado las redes sociales. El documento, creado con mucho humor, identifica al felino con el "ID 000-MIAU-UPB" y lo adscribe a la "Facultad de Ciencias de la Siesta y el Ronroneo".
Además, se le reconoce como "acompañante oficial de siestas y experto en mimos", con la distinción de "Graduado con honores en amor incondicional", cuya vigencia es "por siempre en nuestro corazón".
La huella afectiva de un compañero universitario
Aunque Pontificio no obtuvo un título académico formal, su presencia dejó una marca profunda en la comunidad universitaria. Durante años, fue parte de la cotidianidad del campus y un acompañante constante en jornadas de estudio, descanso y encuentro.
"El EcoCampus no fue solo su territorio, sino su hogar feliz, donde cada estudiante tuvo una caricia para él y cada rincón guardó una de sus siestas bajo el sol", recordó la UPB en una publicación del 22 de enero, mostrando imágenes del gato en su nuevo hogar.
Mascotas en las universidades colombianas
Este caso reabre el debate sobre la presencia de animales en los campus universitarios. En Colombia, algunas instituciones han adoptado políticas 'pet-friendly' o han habilitado el ingreso de animales de compañía, especialmente como parte de estrategias de bienestar emocional.
Sin embargo, estas autorizaciones no son generalizadas y suelen requerir:
- Certificados de vacunación al día
- Controles veterinarios regulares
- Uso de correa durante la permanencia en el campus
- Responsabilidad directa del cuidador
En casos de animales de apoyo emocional, generalmente se exige documentación médica o psicológica que respalde su función. Cada universidad define sus propias normas para garantizar la convivencia y seguridad de toda la comunidad académica.
Pontificio se ha convertido así en un símbolo del vínculo afectivo que puede generarse entre una comunidad educativa y los animales que comparten sus espacios, recordándonos que a veces los miembros más queridos de una institución no llevan toga ni birrete, sino pelaje y bigotes.