Proponen hermanar Carnaval de Barranquilla y Festival Vallenato para proteger la cultura
Hermanamiento cultural entre Carnaval y Festival Vallenato

La posibilidad de articular dos de las manifestaciones culturales más representativas del Caribe colombiano —el Carnaval de Barranquilla y el Festival de la Leyenda Vallenata— fue puesta sobre la mesa esta semana en Valledupar como parte de una nueva estrategia para la salvaguardia del vallenato, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco en 2015.

La propuesta surgió durante el conversatorio “A los 11 años de la declaratoria del vallenato como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”, realizado el 28 de abril en el Museo Cocha Molina, y hace parte del denominado Pacto por la Ciudad, una hoja de ruta impulsada por la Fundación Cocha Molina para avanzar en la ejecución efectiva del Plan Especial de Salvaguardia (PES) del vallenato tradicional.

Una alianza entre dos fiestas emblemáticas del Caribe

El planteamiento de hermanamiento cultural apunta a generar escenarios compartidos, circulación de contenidos y cooperación institucional entre ambos eventos, con el objetivo de fortalecer la preservación, transmisión y visibilización del vallenato más allá de su territorio de origen, bajo una lógica de corresponsabilidad cultural a escala nacional.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Según lo expuesto durante el encuentro, la iniciativa busca superar el enfoque de acciones aisladas y promover una articulación sostenida entre festivales, gestores culturales, artistas y entidades, en un contexto donde el vallenato enfrenta desafíos relacionados con la comercialización del género, la pérdida de espacios tradicionales y la necesidad de relevo generacional.

El conversatorio reunió a actores del ámbito cultural y creativo, entre ellos Juan Carlos Ospino, gerente del Carnaval de Barranquilla; Diana Molina, gerente del Fondo Bienestar; y Fabián Dangond, consultor en economía creativa. En el diálogo se insistió en que la salvaguardia del vallenato no puede limitarse a declaratorias simbólicas, sino que requiere mecanismos concretos de gestión, financiación y formación.

La gestora cultural Julieth Peraza, cofundadora de la Fundación Cocha Molina y del museo que acogió el evento, sostuvo que el Pacto por la Ciudad busca definir responsabilidades claras entre los distintos actores involucrados y establecer cómo ejecutar los lineamientos ya contemplados en el PES, con participación del sector público, la empresa privada, la academia y la comunidad.

Acciones culturales y educativas en marcha

Durante la jornada también se presentó un balance de iniciativas adelantadas por la Fundación Cocha Molina en los últimos años. Entre ellas, la creación del Museo Cocha Molina en 2024, concebido como un espacio de memoria y divulgación del vallenato tradicional, que recibe en promedio mil visitantes al año.

Asimismo, se expusieron procesos de formación musical y pedagógica desarrollados en distintos territorios del Caribe y del país, además de la plataforma virtual Huellas del Maestro, que ha permitido llegar a estudiantes en varios países, y la implementación de una Cátedra Vallenata con becas para estudiantes en instituciones educativas de Valledupar.

En materia de investigación, se destacaron talleres de composición vallenata liderados por el maestro Rosendo Romero en La Guajira, así como proyectos de divulgación cultural en formatos audiovisuales, entre ellos el cortometraje “Sueña en grande”, orientado a audiencias digitales y a la proyección del vallenato en nuevos públicos.

El encuentro incluyó un reconocimiento al maestro Israel Romero, por su trayectoria artística y su contribución a la proyección nacional e internacional del vallenato. El homenaje fue presentado como un gesto hacia los portadores de la tradición que han sostenido el género a lo largo de varias décadas.

Un planteamiento en fase inicial

Aunque el Pacto por la Ciudad y la propuesta de hermanamiento cultural no implican, por ahora, compromisos institucionales formalizados entre el Carnaval de Barranquilla y el Festival Vallenato, el planteamiento abre una discusión sobre la necesidad de alianzas estructurales para garantizar la sostenibilidad del vallenato como patrimonio vivo.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

El reto, coincidieron varios participantes, será traducir estas iniciativas en acciones verificables y sostenidas en el tiempo, capaces de incidir tanto en la formación de nuevas generaciones como en la protección de los espacios donde el vallenato se ha construido históricamente.

El encuentro se realizó en las instalaciones de la Fundación y el Museo Cocha Molina, en Valledupar, en el marco de la programación cultural del Festival de la Leyenda Vallenata de este 2026, y sirvió como punto de cierre para una discusión que puso sobre la mesa la necesidad de pasar de las declaraciones a los acuerdos concretos en torno a la protección y proyección del vallenato como patrimonio vivo.