La obra de Gabriel García Márquez sigue encontrando nuevas formas de conectar con el público. Esta vez, a través de un libro gráfico que explora su relación con Nueva York, una ciudad que marcó parte de su vida y su mirada periodística.
Macondo York: una mirada gráfica a Gabo
Se trata de Macondo York, del autor Iván Onatra, presentado en la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo). El proyecto mezcla fotografía urbana, grafitis y textos para reconstruir cómo el Nobel colombiano interpretó una ciudad tan compleja como fascinante.
Un Gabo vigente: entre grafitis y ciudad
El punto de partida del libro es una frase escrita por García Márquez en 1950: “Nueva York siempre tan desigual y siempre tan original. Finalmente americana”. No se trata de una reflexión posterior a su experiencia en la ciudad, sino de una impresión temprana, escrita más de una década antes de visitarla.
“Me llama mucho la atención que sea tan osado poder escribir sobre una ciudad sin conocerla”, explicó Onatra en entrevista con Mañanas Blu. Esa intuición temprana del escritor, según el autor, demuestra cómo su mirada iba más allá de lo evidente.
El libro recoge esa visión a través de 224 fotografías y 88 paneles que hacen parte de una exposición en Corferias. Allí, los visitantes pueden ver cómo frases del autor dialogan con imágenes actuales de Nueva York, en una especie de mural contemporáneo.
Nueva York, un puente en la vida de García Márquez
Más allá de la estética, el proyecto también reconstruye episodios clave en la vida de García Márquez. Uno de ellos ocurrió en 1961, cuando vivió en Nueva York como periodista de Prensa Latina.
“Le toca salir de Nueva York en bus… viajan por un mes por todo el sur de Estados Unidos hasta llegar a México”, relató Onatra. Ese viaje, marcado por amenazas y dificultades económicas, terminó siendo un punto de inflexión en su carrera. De hecho, años después, en México, el escritor culminaría Cien años de soledad, una de las obras más influyentes de la literatura latinoamericana.
Para el autor de Macondo York, esa conexión convierte a Nueva York en algo más que un escenario: “se vuelve un puente entre Colombia y México”.
El proyecto, que ya va por su segunda edición, ha despertado interés internacional y seguirá su recorrido en ciudades como Nueva York y Grecia. Mientras tanto, en Bogotá, la invitación es clara: descubrir una faceta poco conocida de García Márquez, donde el realismo mágico se cruza con el concreto y el ruido de la gran ciudad.



