Gonzalo Mallarino expone su visión personal sobre la muerte y la vida
En una profunda reflexión, el reconocido escritor colombiano Gonzalo Mallarino Flórez aborda temas existenciales como la muerte, el miedo a una agonía prolongada y la humildad como enseñanza fundamental de la vida. A sus 67 años, el autor de la Trilogía Bogotá y la Trilogía de las Mujeres comparte pensamientos íntimos que revelan su filosofía personal.
La aceptación de la muerte y el temor a la 'morida'
Mallarino afirma no tener expectativas de una vida ultraterrenal, aceptando la muerte como una extinción completa. "Sé que morir es extinguirse por completo y estoy tranquilo con eso", declara, pidiendo solo una muerte clemente y rápida, como un rayo. Sin embargo, expresa un profundo temor a lo que denomina la 'morida', una agonía larga, quebrantadora y degradante que afecte a su familia.
El escritor bogotano utiliza el término coloquial 'culillo' para describir este miedo, destacando su deseo de evitar un sufrimiento prolongado. "Que toque con su sombra y sus manos torcidas a mi esposa, a mis hijos y a mis nietos. Eso no, nunca", enfatiza, revelando su preocupación por el impacto emocional en sus seres queridos.
Las fuentes de vida en la vejez
A pesar de estos temores, Mallarino destaca que no desea morir pronto, enumerando las experiencias que le dan vitalidad:
- Su esposa Carmen, sus hijos y nietos, quienes le proporcionan una resonancia vital diaria.
- Tres amigos de hace 60 años, cuya amistad perdura y le energiza.
- La música, la poesía y el fútbol, que le hacen sentir la vida intensamente.
- Escribir novelas y disfrutar de pequeños placeres como el arequipe, la cerveza fría y las papas fritas caseras.
Estos elementos contrastan con los desafíos de la vejez, que a veces intentan robarle esa vitalidad, pero encuentran resistencia en sus pasiones y relaciones.
La lucha con la hipocondría y las noches difíciles
El autor confiesa ser muy hipocondríaco, lo que agrava sus miedos. "Vivo enfermo de pendejadas, pero siempre pienso que son la antesala de mi capítulo final", explica, describiendo cómo síntomas menores le hacen temer enfermedades letales. Además, relata períodos de insomnio donde las noches se vuelven largas y angustiosas, con visiones de valles lunares desoladores que debe atravesar mentalmente.
El papel del psicoanálisis y la lección de humildad
Mallarino revela que dejó el psicoanálisis en 2023 después de 25 años casi ininterrumpidos, agradeciendo su papel en evitar la autodestrucción. "La mente es muy honda, muy poderosa, sobre todo la mente inconsciente, y el análisis me ha ayudado", afirma, aunque no presume de un control total sobre su psique.
De todas sus experiencias, extrae una certeza: la vida enseña humildad. Según el escritor, la existencia dobla la cabeza de las personas para quitarles la soberbia y enseñarles a respetar su naturaleza y decurso. Cita a T.S. Eliot con "Humility is endless", reforzando esta idea como un principio guía en su perspectiva.
Esta reflexión íntima no solo ofrece una mirada a la mente de un autor consagrado, sino que también invita a los lectores a contemplar sus propias actitudes hacia la muerte, el miedo y el aprendizaje continuo que implica vivir.



