Más de 16 años después de alejarse de la televisión colombiana, Paola Díaz, conocida por su papel de Sarita en la serie 'Vecinos', relató cómo su traslado a México redefinió su vida personal y profesional. En una entrevista con 'La Red', la actriz explicó que su salida de Colombia respondió a una decisión familiar: se casó y su esposo fue trasladado a México. "Fue una oportunidad increíble para mí. Era la primera vez que iba a construir un hogar más estable", afirmó.
Una nueva etapa en México
Durante sus primeros dos años en México, Díaz se apartó de la vida pública para concentrarse en su familia. Tenía hijos pequeños: uno de 4 años, otro de 5 y una hija mayor de 13. Además, enfrentaba una condición de salud: artritis reumatoide sistémica, una enfermedad autoinmune. "Vi crecer a mis hijos, afortunadamente. Logré levantarlos como yo quise o como quisimos en compañía de mi esposo", señaló.
Retorno a la actuación y nueva faceta como representante
Tras ese periodo, retomó su carrera artística y amplió su trabajo hacia la representación de actores. Sobre ese proceso, destacó que uno de los mayores retos ha sido acompañar a otros intérpretes en sus expectativas profesionales. "Entender sus ilusiones, sus sueños, sus por qué no, por qué no me lo gano, por qué no quedé yo, porque esa es la parte más frustrante", explicó. "Cada vez me vuelvo más estratega en buscar proyectos que puedan representar lo que mis actores quieren comunicar".
¿Por qué se define como bruja?
En la conversación, Díaz también habló sobre una dimensión espiritual que asumió durante su vida en México. Según explicó, el término con el que se describe responde a una forma de entender la relación con la naturaleza y la energía. "La sola palabra hace como cortocircuito en mucha gente. Esto es un estilo de vida que yo adopté o que seguí y que mucha gente sigue, no soy la única, hombres y mujeres. No es una religión", afirmó.
La actriz enumeró aspectos de su práctica espiritual:
- Conexión con la naturaleza.
- Estudio de la energía.
- Uso de herbolaria y plantas.
- Relación con minerales y rocas.
- Una visión espiritual no ligada a una religión específica.
También explicó: "Tenemos una relación con la naturaleza diferente a lo que tienen el resto de personas. Un respeto por lo que siente, está vivo, palpita, etc. Y entendemos que todo vibra y tiene energía".
Equilibrio entre actuación, representación y espiritualidad
Aunque ha desarrollado nuevas actividades, Díaz mantiene vigente su vínculo con la actuación. "Ser actriz o actor, por supuesto es una vocación. Y si me dan el chance, entonces hago series, cine y sigo siendo muy feliz y muy agradecida con todo lo que me pasa", expresó. Actualmente combina tres frentes: su trabajo como actriz, la representación de talentos en México y sus prácticas espirituales. Además, visita con frecuencia Cali, donde mantiene contacto con familiares, amigos y espacios del medio artístico.



