Daniel Samper Pizano y Enrique Santos Calderón, dos de los periodistas más reconocidos de Colombia, nunca han dejado de moverse. Y por moverse se refiere a mirar y entender el país a través de un periodismo poliédrico, de panorama completo y responsable. A sus 80 años, se dieron a la tarea de tener una nueva conversación para ahondar en el pliego del tiempo y así discutir el ayer y el hoy, y pensar en el futuro de Colombia.
De esa retrospección, que no es más que moverse por la delgada línea de la vida, surgió Memorias Cruzadas (Debate), la historia de un camino compartido que tuvo como punto de partida el periódico EL TIEMPO y la rebeldía como el primer acto para consolidar un talento.
La memoria como ejercicio periodístico
El libro es una recopilación de hechos, una memoria conjunta más que cruzada. Daniel Samper Pizano (D.S.P.) comentó: “En mi caso tengo que decir que la memoria me falla desde niño. Y con el paso de los años hay varias memorias que han reverdecido en mi vida. Como Marcel Proust, soy un convencido de que la memoria no es algo que se pierde, sino algo que se recupera. Ya depende de uno qué tanto quiera recuperar”.
Por su parte, Enrique Santos Calderón (E.S.C.) agregó: “A medida que avanza la edad la memoria va flaqueando. Pero para eso es el periodismo: para luchar contra la pérdida de la memoria. El estar escribiendo es obligarse a rememorar”.
Los inicios: Página Universitaria y la rebeldía
La década de los 60 y el comienzo de los grandes movimientos estudiantiles marcaron un punto de inflexión. E.S.C. recordó: “Esa efervescencia lo llevaba a uno a una confrontación permanente con la realidad. En esa época ya estábamos en EL TIEMPO y nos dimos cuenta de que había un divorcio entre el periódico y el mundo estudiantil”.
D.S.P. explicó: “Por eso nace Página Universitaria, la primera aventura periodística que tuvimos juntos. Usted estudiando en Los Andes y yo en la Javeriana. Fue periodismo en caliente, el mirar de cerca, el aprender a observar para contar con precisión cómo iban transcurriendo los hechos”.
E.S.C. añadió: “Eso nos ayudó a desarrollar un periodismo más crítico, a ganarnos un espacio en EL TIEMPO con columnas que iban en contra del pensamiento editorial del periódico. Era un fenómeno novedoso y desconcertante que nos trajo fricciones y problemas”.
El incidente con Carlos Lleras Restrepo
Uno de esos problemas fue cuando casi hacen linchar a Carlos Lleras Restrepo en la Universidad Nacional. Organizaron un evento para que los estudiantes escucharan sus propuestas. E.S.C. narró: “Lleras aceptó. Los estudiantes tenían pancartas que decían ‘Viva el Frente Nacional’, ‘Viva Carlos Lleras Restrepo’. Pero cuando entró al aula, los estudiantes giraron las pancartas y los mensajes que se leían eran ‘Abajo el Frente Nacional’, ‘Abajo Carlos Lleras Restrepo’. Fue una cosa dramática que se salió de control”.
D.S.P. recordó: “Lleras se refugió en la rectoría. Y los estudiantes, empeñados en canjearlo por presos políticos. Guillermo León Valencia mandó a la guardia presidencial a sacarlo sano y salvo. Llegaron estos hombres con sus trajes prusianos, sus bayonetas, repartiendo culatazos a mansalva”.
Origen privilegiado y credibilidad
Ambos provienen de familias influyentes. D.S.P. afirmó: “Nos hacían sentir que éramos privilegiados, sí, y por eso teníamos que responder a ese privilegio. Nunca negamos que éramos parte de la oligarquía y con buen periodismo tratamos de luchar contra esa estigmatización”.
E.S.C. citó el marxismo: “Lo que importa no es la extracción de la clase, sino la posición de clase. Por nuestro origen siempre hubo escepticismo. Y gracias a experimentos como Página Universitaria fuimos ganando credibilidad”.
Periodismo de investigación: columna de la democracia
En el libro hablan de la Unidad Investigativa de EL TIEMPO. D.S.P. dijo: “Hoy se sigue haciendo un gran periodismo de investigación. La mierda se desbordó y no es culpa del inodoro. Nosotros nos deslumbramos por el Watergate y trajimos esa idea. Hoy muchos colegas lo siguen haciendo”.
E.S.C. reconoció: “Hay que darle las gracias a Daniel. Por él fue que periódicos como EL TIEMPO entendieron que investigar requería tiempo, recursos, independencia”.
D.S.P. agregó: “Teníamos tiempo para investigar, verificar, ir hasta el fondo. Entendíamos que el periodismo de investigación era la columna de las sociedades democráticas”.
Injusticias históricas y autocrítica
Consultados sobre personajes tratados injustamente, D.S.P. bromeó: “Yo digo que con Juan Manuel (Santos) y usted diga que con Ernesto (Samper)”. E.S.C. confesó: “Yo sí reconozco que fui injusto con Ernesto Samper. Se me fue la mano y me obsesioné con el Proceso 8.000. Más de 60 columnas. El paso del tiempo me ayudó a darme cuenta de que no vi todo el contexto”.
Era digital e inteligencia artificial
D.S.P. opinó: “Técnicamente es un momento extraordinario para el periodismo: información al instante, fotos, archivos. Lo malo es cuando la inteligencia artificial se usa para hacer el trabajo de la inteligencia natural. Estamos en una época en la que cada vez hay menos tiempo para pensar. Y la inteligencia artificial no piensa. Pensamos nosotros”.
Ante la pregunta de si usan ChatGPT, D.S.P. respondió: “Yo uso un aparato que se llama ‘nietos’”. E.S.C. dijo: “Google. Es una cosa muy útil”.
Consejos para las nuevas generaciones
E.S.C. advirtió: “Que tengan cuidado con el ego, con sentirse infalibles. Hay que tener una dosis de humildad y autocrítica”. D.S.P. agregó: “Que no pierdan la capacidad de dudar, siempre dudar. Ah, y que ni por el carajo dejen de leer”. E.S.C. concluyó: “Sí: leer, leer y leer”.



