Therians en Colombia: la identidad líquida y la añoranza de lo animal
Therians: identidad líquida y añoranza animal en Colombia

Therians en Colombia: la construcción de identidades animales en la modernidad líquida

En la obra del sociólogo Zygmunt Bauman, el concepto de modernidad líquida describe una era donde la identidad es fluida y constantemente reinventada. Hoy, este fenómeno alcanza un punto radical con los Therians, una subcultura emergente en Colombia donde individuos declaran pertenecer a especies animales, abandonando lo humano en busca de una autenticidad percibida como inalcanzable en su propia naturaleza.

De la licantropía a los Therians: un viaje histórico de identidad no humana

La añoranza por identidades animales no es nueva. Desde relatos antiguos de licantropía, donde personas creían transformarse en lobos, hasta la influencia de Tolkien en los años 50, que inspiró identidades como elfos y dragones, la humanidad ha soñado con ser otra cosa. En los 90, los Furries popularizaron personajes animales basados en la cultura pop. Sin embargo, la identificación pura como perro o gato, sin elementos fantásticos, es relativamente reciente en el contexto colombiano.

La incomodidad como nuevo estándar de autenticidad

Para los Therians, la identidad no debe ser fácil ni pasar desapercibida. Una imagen viral muestra a un Therian caracol arrastrándose por una calle, deteniendo el tráfico para cruzar con dificultad autoimpuesta. Esto simboliza un cambio: la autenticidad ha sido reemplazada por la incomodidad y la visibilidad. En una sociedad que apoya cualquier decisión de los hijos, los modelos de identidad se corren hacia lo improbable, reflejando una insatisfacción profunda con lo humano.

Factores detrás del agotamiento de lo humano

¿Por qué añoramos lo animal? Los factores son múltiples:

  • Agotamiento de las posibilidades humanas en un universo percibido como conceptualmente exprimido.
  • Derrota de grandes utopías e ideologías, como la lucha contra la pobreza.
  • Falta de innovación en teorías centenarias como la relatividad y el psicoanálisis.
  • Pérdida de admiración por figuras humanas, reemplazadas por mascotas como modelos de vida.
Ser innovador ahora implica emigrar a lo radicalmente otro: lo animal, donde "humano" y "auténtico" ya no coexisten.

Comunicación digital y la renuncia a la interacción humana

La tecnología digital ha facilitado una vida sin fricciones, donde pedir una pizza no requiere hablar. Esto ha trasladado habilidades de comunicación directa a la interacción digital, dejando a muchos sin saber qué decir cara a cara. Los Therians evidencian esto con comportamientos como reaccionar con "miembros fantasma" (colas o alas imaginarias) o gruñir en "shifts" ante comentarios desagradables. Son muestras de autovictimización y agresividad pasiva, propias de una generación que ha perdido las claves de la comunicación humana de primer orden.

Riesgos y reflexiones sobre la identidad Therian

Adoptar una personalidad no humana conlleva riesgos, especialmente al renunciar a la comunicación. Negociar emociones y relaciones es un proceso de producción de sentido que se aprende a lo largo de la vida. Al elegir una identidad sin referencia a lo humano, se convierte en un derecho la incapacidad de interacción. Más allá de la bufonería infantilizada permitida socialmente, los Therians nos enfrentan a cómo construimos nuestra identidad. Su desprecio por lo humano, donde la máscara es el rostro que vemos en el espejo, apunta a una inadecuación profunda y una búsqueda desesperada por un "yo verdadero" atrapado en el interior.