La película 'Michael', centrada en la vida del Rey del Pop e interpretada por su sobrino Jaafar Jackson, ha generado conversaciones sobre una posible continuación tras su exitoso estreno el pasado 22 de abril. La cinta, que recaudó cerca de 240 millones de dólares a nivel global en su primera semana, se ha convertido en el mejor debut en la historia de los biopics musicales.
Declaraciones del presidente de Lionsgate
Adam Fogelson, presidente del estudio Lionsgate, ha dejado entrever que el proyecto podría hacerse realidad. En el pódcast 'The Town', conducido por Matthew Belloni, Fogelson señaló que existe "una probabilidad muy alta" de que una segunda parte comience a rodarse este mismo año o el próximo. Además, adelantó que en cuestión de semanas se reunirían para explorar posibles enfoques narrativos.
Sin embargo, la concreción del proyecto no depende únicamente del interés del estudio. Las agendas de figuras clave como el productor Graham King y el director Antoine Fuqua representan un desafío importante. Fuqua ya tiene compromisos con una producción de Netflix junto a Denzel Washington, lo que complica la coordinación de tiempos.
Éxito en taquilla y desafíos legales
El impacto comercial de 'Michael' ha sido notable. La película, que recorre la ascensión del artista desde los Jackson 5 hasta su consolidación como estrella mundial en los años 80, ha tenido una fuerte acogida en taquilla. No obstante, el proyecto no estuvo exento de dificultades durante su producción. Se estima que alrededor de 15 millones de dólares fueron destinados a rehacer partes del filme para eliminar cualquier referencia a Jordan Chandler, cuya denuncia en 1993 ocupaba un lugar relevante en versiones iniciales del guion.
La polémica por las acusaciones
La ausencia de las acusaciones de pederastia en la narrativa ha generado debate. El actor Colman Domingo, quien interpreta al padre del artista, explicó en el programa 'Today' que esta elección no descarta abordar otros periodos en una posible continuación. Sin embargo, incluso si la secuela se concreta, persistirían limitaciones legales. De acuerdo con Screenrant, cualquier futura entrega seguiría sin poder hacer referencia a Jordan Chandler.
En consecuencia, una eventual secuela no solo enfrentaría retos logísticos y creativos, sino también el desafío de equilibrar expectativas del público con las restricciones legales y las decisiones narrativas que ya han marcado el rumbo de la primera película.



