Festival Pa' Gozar y Cantar 2.0 implementa sistema de reenvasado para gestionar 35.000 botellas de vidrio
En el marco de la segunda edición del Festival Pa' Gozar y Cantar, que se realizará este sábado 28 de marzo en el Estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá, la organización ha anunciado la implementación de un ambicioso protocolo de reenvasado y gestión de residuos. Esta iniciativa busca recolectar y procesar aproximadamente 35.000 botellas de vidrio, además de miles de envases PET, transformando lo que podría ser un riesgo de seguridad en un modelo ejemplar de sostenibilidad ambiental para eventos masivos en la capital colombiana.
Protocolo de seguridad y sostenibilidad
El sistema, desarrollado en colaboración entre el concesionario Sencia y los promotores Rafael Pedraza Producciones y Eventos junto con Producciones Silra S.A.S., responde a la necesidad urgente de mitigar lesiones accidentales y prevenir el ingreso de licor adulterado al recinto. La medida garantiza que el consumo dentro del escenario sea exclusivamente de productos certificados y controlados.
Mauricio Hoyos, CEO de Sencia, explicó la importancia de esta iniciativa: "Al reenvasar el contenido y reciclar el vidrio, reducimos significativamente los riesgos de convivencia y promovemos la corresponsabilidad entre organizadores y asistentes. Queremos que el público disfrute del festival sabiendo que existe un equipo comprometido con su bienestar y con la protección del medio ambiente".
Proceso de reenvasado en tres etapas
Para no afectar el flujo de ingreso de los miles de asistentes esperados, el proceso se realizará bajo un esquema denominado "Cadenas de Verificación Ágil", que consta de tres etapas fundamentales:
- Entrega inicial: Al cruzar el primer filtro de seguridad, cada usuario recibirá su botella de licor (cortesía de la boletería) junto con un envase PET especialmente diseñado para el trasvase.
- Trasvase personal: El asistente realizará personalmente el cambio de envase, garantizando así la transparencia total sobre la legalidad y procedencia del producto que consumirá.
- Recolección obligatoria: En un segundo punto de control estratégicamente ubicado, la botella de vidrio vacía deberá ser entregada obligatoriamente para su posterior reincorporación al ciclo productivo mediante procesos de reciclaje.
Gestión integral de residuos
El festival ha establecido una ruta clara y detallada para los materiales recolectados, cumpliendo estrictamente con el principio de Responsabilidad Extendida del Productor. La meta ambiental es ambiciosa: recuperar el 100% del vidrio utilizado y entre un 10% y 20% de los envases PET.
Gestión del vidrio: Las aproximadamente 35.000 botellas de vidrio serán acopiadas meticulosamente y entregadas a REPCO, para luego ser gestionadas por la Fundación Natalia Botero Escobar, entidad que certificará el aprovechamiento final de estos materiales.
Gestión del plástico: Los miles de envases PET recolectados se entregarán directamente a la Asociación de Recicladores de Bogotá (ARB), dignificando así la labor esencial de los recicladores de oficio e integrándolos formalmente en la cadena de valor del evento masivo.
Beneficios más allá de lo ambiental
Más allá del evidente componente ecológico, el sistema de reenvasado actúa como una barrera de protección efectiva frente a problemas de salud pública. Al centralizar la entrega del envase original y exigir su devolución inmediata, se minimiza drásticamente el uso inadecuado de recipientes peligrosos en las tribunas y se protege a toda la comunidad asistente de los riesgos asociados al mercado informal de licores no autorizados.
Con la presentación de 16 artistas destacados, incluidos nombres de gran popularidad como Calibre 50, Jessi Uribe y Paola Jara, el evento busca sentar un precedente histórico en Bogotá donde la celebración masiva pueda convivir armoniosamente con estándares elevados de moderación, seguridad integral y cuidado responsable del entorno urbano.
Esta iniciativa representa un paso significativo hacia la transformación de los grandes eventos en espacios no solo de entretenimiento, sino también de conciencia ambiental y responsabilidad social, demostrando que es posible combinar diversión masiva con prácticas sostenibles y seguras para todos los participantes.



