Con más de tres décadas de historia, el Festival Nacional del Bollo se ha consolidado como un evento emblemático en Barrancabermeja, donde cocineras tradicionales y la comunidad se congregan en torno a uno de los alimentos más representativos de la región. Este sábado 2 de mayo, en el marco del aniversario 104 de la ciudad, se celebra la trigésima primera edición del festival, que ofrece una amplia variedad de bollos, desde los clásicos de yuca, coco, plátano y mazorca, hasta creaciones más innovadoras como los de queso y hueva de pescado.
Puntos de encuentro y variedad de sabores
Desde las primeras horas del día, el Parque Infantil y el barrio La Victoria se convierten en los epicentros de la actividad. Las manos expertas de las bolleras ofrecen una muestra amplia de este alimento que, más allá de su sencillez, encierra tradiciones y saberes ancestrales. “Vamos a trabajar con mucha variedad de bollos… de coco, de yuca, de plátano, mazorca, esponjado, limpio con queso, en yucados, keki, hueva de pescado… mejor dicho, se van a chupar los dedos”, expresó Yasmith Vides, bollera del barrio La Victoria.
El festival no solo se limita a la venta de productos, sino que también incluye concursos y una agenda cultural con presentaciones artísticas. Alexis Guerrero, secretario de cultura, indicó: “Desde las 8 de la mañana vamos a tener puntos de venta en ambos lugares y en la noche vamos a cerrar con un gran concierto donde vamos a tener, por supuesto, a nuestros artistas locales y un artista nacional”.
Precios accesibles para incentivar la asistencia
Uno de los aspectos más destacados por los participantes es el costo asequible de los productos. El valor promedio de un bollo se mantiene alrededor de los 3.000 pesos, una estrategia que busca incentivar la asistencia masiva y garantizar que el producto siga siendo parte del consumo de la comunidad. “Nosotros mantenemos los precios normales que se venden acá tradicionalmente todos los días en el barrio La Victoria. El valor promedio de un bollo es de 3.000 pesos. Nosotros a partir de las 9 de la mañana ya tenemos la oferta de los bollos, de todas las variedades de bollos a partir de las 9 de la mañana ya pueden ir a comprar en el parque infantil. Y también va a haber ventas en el barrio La Victoria para no perder la tradición”, expresó Lino Peralta, presidente del Festival.
La Victoria, cuna de una tradición que resiste
Más allá de la oferta gastronómica, el Festival Nacional del Bollo encuentra en el barrio La Victoria su raíz más profunda y su mayor significado cultural. No se trata únicamente de un evento, sino de una práctica comunitaria que nació en la comuna uno de la ciudad y que, con el paso del tiempo, se ha convertido en un símbolo de identidad para sus habitantes. Para la comunidad, recuperar el protagonismo del barrio en el desarrollo del festival es también una forma de reivindicar su historia. “Aquí nació el festival del bollo y necesitamos que vuelva a recuperar la tradición que se ha ido perdiendo un poco. La idea es que renazca nuevamente como debe ser”, expresó Nicolás Hernández, presidente de la Asociación de Bollos.
En las calles del barrio La Victoria aún persiste el aroma de las cocinas ancestrales, y las luchas de hombres y mujeres que se resisten a que desaparezca la tradición. La programación se extiende durante todo el día y cerrará en el Parque Infantil con la presentación de artistas locales y de la orquesta nacional La Charanga del Sur.



