Totó La Momposina, una de las máximas exponentes del folclor colombiano, falleció este 19 de mayo a los 85 años, dejando un vacío imborrable en la música tradicional del país. La cantante, compositora y bailarina, conocida por su interpretación de ritmos caribeños como la cumbia, el bullerengue y el porro, se despidió de los escenarios en el Festival Cordillera en Bogotá, donde ofreció su último show.
Una vida dedicada a la música
Nacida en San Basilio de Palenque, Totó La Momposina dedicó más de seis décadas a preservar y difundir las raíces musicales de Colombia. Su estilo único fusionaba tradición y modernidad, lo que le valió reconocimiento internacional. Canciones como ‘La Candela Viva’ y ‘El Pescador’ se convirtieron en himnos del folclor, traspasando fronteras y conquistando audiencias en todo el mundo.
La enfermedad que la aquejaba
En una entrevista concedida a Marco Vinicio para el programa Show de Las Estrellas, el hijo de la artista, Jorge Barón, reveló que su madre padecía afasia, un trastorno del lenguaje que afecta la capacidad de leer, escribir, hablar y comprender. “Ella tiene una condición llamada afasia, que es una condición cognitiva. Físicamente está bien, pero actualmente se encuentra en México”, declaró Barón, quien además solicitó apoyo al Ministerio de Cultura para afrontar los gastos médicos.
La afasia puede ser causada por lesiones cerebrales como accidentes cerebrovasculares, traumatismos craneoencefálicos o enfermedades neurodegenerativas. No es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma de daño en las áreas del cerebro encargadas del procesamiento del lenguaje.
Legado imborrable
La partida de Totó La Momposina representa una pérdida irreparable para la cultura colombiana. Su música, llena de alegría y tradición, seguirá viva en el corazón de sus seguidores. El Ministerio de Cultura y diversas entidades han expresado sus condolencias, destacando su invaluable aporte al patrimonio musical del país.
La artista será recordada no solo por su talento, sino también por su lucha por visibilizar las expresiones culturales afrocolombianas. Su legado perdura en cada nota de sus canciones y en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de escucharla.



