David D'Anetra: el fotógrafo que hace que la comida se sienta comestible en cada imagen
Fotografía gastronómica: cuando la imagen despierta el hambre

La fotografía gastronómica que va más allá de lo visual

Para el fotógrafo colombiano David D'Anetra, una imagen de comida no solo debe lucir atractiva; tiene que despertar sensaciones de hambre, curiosidad y el deseo de probar el plato. Con más de una década de experiencia, D'Anetra ha trabajado en restaurantes, campañas publicitarias y producciones audiovisuales, buscando que sus fotografías transmitan la esencia comestible y las historias detrás de cada creación culinaria.

De cine a la fotografía: un camino inesperado

D'Anetra no comenzó su carrera en la fotografía gastronómica. Estudió cine y pasó años enfocado en el video, pero fue a través de colaboraciones con clientes que descubrió su pasión por retratar comida. Su punto de inflexión llegó con el restaurante Osaka, especializado en fusión japo-peruana, donde se enamoró de este arte. Todo empezó con un ramen, su primer plato fotografiado, que le enseñó que incluso los platos más difíciles pueden verse irresistibles si se capturan con la mirada adecuada.

"Lo primero que quiero en una foto es que dé hambre", afirma D'Anetra en una entrevista con El Espectador. Para él, la diferencia entre una foto bonita y una buena foto gastronómica radica en que esta última debe sentirse comestible y provocar ganas de degustar. Su enfoque implica pensar como comensal, no solo como fotógrafo, evaluando si una imagen evoca memorias de sabor y despierta el paladar.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Detalles que marcan la diferencia

En su trabajo, D'Anetra considera múltiples variables para lograr imágenes impactantes. El ángulo es crucial, pero también lo son la temperatura, la textura, la humedad de los ingredientes, el brillo y la sensación de frescura. Estos detalles pueden transformar una fotografía simple en una experiencia visual que narra la riqueza de un plato. Además, insiste en que no todas las cocinas o marcas buscan lo mismo; su oficio consiste en adaptarse a cada contexto, evitando la uniformidad y creando imágenes coherentes y bien pensadas.

Por ejemplo, una propuesta nocturna con estética elegante requiere un tratamiento distinto al de una cocina tradicional o casera. Esta versatilidad le ha permitido destacar en espacios como Foodelia, una comunidad internacional de fotógrafos de comida, y en los World Food Photography Awards, certámenes de renombre mundial.

Viajes y aprendizajes: desmontando prejuicios visuales

Los viajes han sido fundamentales para afinar su mirada. D'Anetra ha aprendido que no todo debe verse "perfecto" o "limpio"; en algunas cocinas, lo caótico, abundante o rústico es precisamente lo que cuenta una historia auténtica. Desde la pulcritud de una pastelería francesa hasta el desorden de una cocina tailandesa, cada estilo refleja una relación única entre comida y cultura.

Su curiosidad lo ha llevado a explorar procesos más allá del plato terminado. En Vietnam, por ejemplo, investigó el origen artesanal de la salsa de soya en Ban Yen Nhan, un pueblo donde se mantienen técnicas tradicionales de fermentación. Esto le ha ayudado a comprender que detrás de cada ingrediente hay identidades culinarias moldeadas por generaciones, enfocándose en historias donde cocinas tradicionales y productores son protagonistas.

Una experiencia sensorial a través de la imagen

D'Anetra busca que sus fotografías provoquen una reacción real en el observador, transformando la fotografía gastronómica en una experiencia sensorial capaz de transmitir sabor, aroma y emoción. Su objetivo es invitar al espectador a disfrutar visualmente y despertar todos los sentidos, conectando con las raíces tradicionales y artesanales de la comida, mientras muestra lo contemporáneo desde utensilios como cucharas y ollas.

En resumen, su trabajo demuestra que la fotografía gastronómica no es solo estética; es un arte que narra historias, evoca memorias y celebra la diversidad culinaria, posicionando a Colombia en el mapa global de esta disciplina creativa.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar