Piedad Bonnett explora la masculinidad y la ruina en su nuevo libro 'Los hombres de mi vida'
Piedad Bonnett: masculinidad y ruina en 'Los hombres de mi vida'

La poesía como resistencia: Piedad Bonnett desnuda la masculinidad en su nueva obra

La reconocida escritora y poeta colombiana Piedad Bonnett, ganadora del prestigioso premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, presenta su más reciente libro 'Los hombres de mi vida' (Visor, 2025), una obra que prolonga su diálogo constante con el dolor, la pérdida y las violencias íntimas que atraviesan la existencia humana.

Una mirada renovada sobre la ruina y la memoria

La autora, cuya obra ha logrado instalarse en el imaginario lector de América Latina y España, aborda en este nuevo trabajo temas como la masculinidad heredada, la casa como refugio y cárcel, el duelo, la vejez de los padres y la pandemia. Bonnett reflexiona con lucidez y hondura, sin concesiones, pero con una serenidad ganada a pulso que concibe la poesía como una forma de desatar nudos para seguir viviendo.

"El libro no abandona la ruina, pero la mira con una distancia nueva", explica la poeta. "No renuncia al pasado, pero se instala con firmeza en el presente". Esta obra representa un desplazamiento significativo en su trayectoria literaria, marcada por lo que algunos críticos han denominado "la trilogía de la pérdida".

La piscina como metáfora del duelo imposible

Uno de los poemas más conmovedores del libro, 'A Bigger Splash', nace de una experiencia profundamente personal. Bonnett revela que el poema surgió mientras observaba la piscina donde su hijo Daniel, quien falleció, solía nadar. "La poesía es pensamiento asociativo que une cosas que en la vida aparecen separadas", afirma la autora.

La imagen de las piscinas del pintor David Hockney, artista que interesaba profundamente a su hijo, se convirtió en detonante simbólico. "El poema está atravesado por esa espera imposible", confiesa Bonnett. "Yo, sentada en esa 'silla blanca', como esperando que él emerja de las aguas, sabiendo que no va a salir ya nunca más".

Masculinidad heredada y violencia cotidiana

En 'Los días de fiesta', Bonnett explora la figura del padre anciano y frágil, revelando cómo la masculinidad se transmite de generación en generación a través de gestos de autoridad que disfrazan profunda incertidumbre. "Mi padre asumió ese papel: el golpe en la mesa y los gestos que asustaban a los niños", recuerda.

Sin embargo, la vejez permitió descubrir otro rostro: "Cuando el padre envejece y se encierra en la casa, todo su mundo queda adentro. Y, sin embargo, aparece un hombre inesperado que puede recitar de memoria los poemas de su infancia".

La autora aclara que su libro no es un ajuste de cuentas contra la masculinidad: "Con la violencia yo no me puedo reconciliar: sigue ahí como una perturbación. Pero lo que hago es mostrar matices". El libro contiene al hombre agresivo, el recuerdo del amor, el amor por el hijo y esa mirada compasiva hacia el padre.

Lo cotidiano como territorio poético

Bonnett reafirma su inclinación por una poética de lo íntimo y lo pequeño, donde lo mínimo puede revelar lo enorme. "Mi poesía nace del interés por lo cotidiano", explica. "En libros como Nadie en casa y El hilo de los días lo cotidiano es lo medular".

La casa se convierte en metáfora transversal del libro: "A veces es un útero, un lugar de protección o refugio; otras, se convierte en una cárcel cuando las relaciones son difíciles". La pandemia llevó esta metáfora al extremo, convirtiendo el encierro en condición global.

Diálogo orgánico con otras artes

Las referencias a la pintura, la música y el cine aparecen de manera natural en la escritura de Bonnett. "No es algo que yo me proponga como programa", aclara. "Llevo una vida larga y llena de esas referencias: es inevitable que aparezcan".

La autora, quien estudió teoría del arte y la arquitectura, mantuvo un diálogo intelectual y afectivo con su hijo Daniel a través de la pintura. "Cuando aparecen imágenes pictóricas, musicales o cinematográficas, no son ornamento ni 'cita cultural': son parte de mi respiración", concluye.

'Los hombres de mi vida' se presenta así como una obra madura y necesaria, donde Piedad Bonnett continúa su exploración incansable de los territorios más dolorosos de la experiencia humana, transformándolos en actos estéticos de resistencia y supervivencia.