La catedral del reguetón que nació en Medellín
No se puede entender el reguetón contemporáneo sin mencionar Perro Negro, la discoteca más emblemática de Medellín que se ha convertido en un ícono global del género. Este espacio, que comenzó como un sueño entre amigos, hoy recibe a las mayores estrellas del reguetón y ha expandido su concepto a Miami y Madrid.
Los fundadores: Samuel Granados y Alejandro Cardona
La historia comienza con dos amigos de la infancia que se conocieron en el barrio Belén de Medellín. Samuel Granados, economista graduado de EAFIT, y Alejandro Cardona, comunicador social de la misma universidad, compartían una pasión por el reguetón que los llevaría a crear algo extraordinario. Ambos recuerdan con cariño sus primeras experiencias con el género, escuchando canciones como Latigazo de Daddy Yankee o Felina de Héctor & Tito en sus años de adolescencia.
En 2017, junto con otros socios, materializaron su visión: una discoteca dedicada exclusivamente al reguetón y el dembow. Lo que comenzó como un local pequeño y oscuro en Medellín, con paredes negras y un icónico letrero de Dale Duro, pronto se convertiría en el epicentro de la cultura reguetonera.
El fenómeno Bad Bunny y la canción que cambió todo
Uno de los momentos definitorios ocurrió en 2022, cuando Bad Bunny visitó Perro Negro después de su concierto en el Estadio Atanasio Girardot. "Fue una locura total", recuerda Samuel Granados. "Cuando la gente se dio cuenta de que Bad Bunny había entrado, enloquecieron. Fans pegados de las rejas, montándose... tocó llamar a la policía".
Pero el verdadero punto de inflexión llegó cuando Bad Bunny lanzó su canción Perro Negro en colaboración con Feid, cuyo coro dice: "Vamo' a celebrarlo en Perro Negro". La sincronía fue perfecta: la canción se lanzó justo cuando Samuel y Alejandro inauguraban la segunda sede de la discoteca en Miami. "Fue un antes y un después en la vida del club", confiesa Granados.
Las estrellas que han hecho historia en Perro Negro
La lista de artistas que han frecuentado Perro Negro es impresionante. Karol G ha visitado el lugar en múltiples ocasiones, incluyendo una noche memorable después de terminar su relación con Anuel. Maluma también ha dejado su marca, llegando a presentar temas inéditos en el club. Ryan Castro expresó que sintió que "estaba realmente pegado en la ciudad" cuando se presentó allí, mientras que Blessd y Feid han tenido presentaciones históricas.
Feid, en particular, ha mantenido una relación especial con Perro Negro, al punto de que la discoteca abrió varios de sus conciertos durante su gira de 2025, incluyendo un memorable show en el Madison Square Garden de Nueva York.
De Medellín al mundo: la expansión global
Lo que comenzó como una discoteca local hoy es un fenómeno internacional. Perro Negro ha inaugurado sedes en Miami y Madrid, y su concepto ha viajado a festivales en Tokio, Costa Rica, Doha, São Paulo, Quito y Dubái. "Estar en Miami es estar frente a un montón de movimiento y de industria", explica Alejandro Cardona. "Allá pasan un montón de cosas en todos los ámbitos del entretenimiento".
Samuel Granados añade: "A mí la experiencia de Perro Negro que más me gusta es Miami un sábado, porque es gente que de verdad le encanta el reguetón y lo canta todo. Son puros colombianos, venezolanos, puertorriqueños, dominicanos, cubanos".
Los desafíos y el futuro
El camino no ha sido fácil. Durante la pandemia, enfrentaron restricciones difíciles y vigilancia constante por ser la discoteca más famosa de Medellín. "Nos la tenían montada en pandemia", recuerda Cardona. "Una vez el alcalde puso un toque de queda como a las tres de la tarde para las seis de la tarde de ese mismo día".
Hoy, Perro Negro mira hacia el futuro con ambición. Han firmado un acuerdo con Rimas para lanzar un sello discográfico y están produciendo un EP con artistas de toda Latinoamérica. "Intentamos sacar un sonido que sea para la discoteca", explica Cardona sobre su visión musical.
Desde sus humildes inicios, cuando Samuel y Alejandro organizaban minitecas en colegios y universidades, hasta convertirse en la meca del reguetón que atrae a las mayores estrellas del género, Perro Negro ha demostrado que la pasión por la música y la autenticidad pueden construir un imperio cultural que trasciende fronteras.
