Willie Colón en Cali: cuando el 'Malo' del Bronx encontró su paraíso salsero
El pasado 21 de febrero, a los 75 años, falleció en Nueva York Willie Colón, el genio musical que definió lo que hoy conocemos como salsa. El artista padecía Enfermedad Pulmonar Intersticial (EPI), según confirmó su familia. Su legado monumental para la cultura latina incluye no solo sus obras maestras, sino también una profunda conexión con Colombia, especialmente con Cali.
La primera visita a Cali: entre cárceles y conciertos truncados
En julio de 1979, Willie Colón y su orquesta, junto a Rubén Blades, llegaron por primera vez a Cali para presentarse en el Coliseo Evangelista Mora. El año anterior habían lanzado 'Siembra', el álbum que revolucionó la "salsa consciente". Por aquellos días, según Óscar Jaime Cardozo Estrada, director del Museo Planeta Salsa, existía en Colombia una "ley de compensación" que obligaba a artistas extranjeros a realizar una presentación gratuita adicional.
"Esto impidió por años que grandes artistas se animaran a venir al país", explica Mario Jursich Durán, periodista cultural. "La mayoría optaba por cumplir esta condición en lugares que no afectaran la venta de entradas, y donde más se ajustaba era en las cárceles".
Carlos Molina, legendario fotógrafo caleño que acompañó a los artistas, recuerda detalles de aquel concierto: "El Coliseo estuvo lleno, pero no duró lo esperado". Después de éxitos como 'Plantación adentro', 'Plástico', 'Pedro Navaja' y 'Siembra', un aficionado lanzó un pedazo de silla que golpeó a Colón en la pierna. "Le dio mucha rabia, se bajó de la tarima y no volvió a salir".
La cárcel que no fue y la que sí llegó
Al día siguiente, el grupo fue a "pagar su pena" en la antigua cárcel de Villanueva. "Iban muy dispuestos con la orquesta", relata Molina, "pero cuando llegaron les dijeron que no había energía. Estuvieron horas 'matando tiempo' y al final no se pudo hacer nada".
La experiencia carcelaria real llegaría años después, el 5 de septiembre de 1985 en Medellín. Por retrasos en vuelos y problemas contractuales, Colón llegó tarde y el público, desesperado, destruyó parte del coliseo. La Policía capturó al artista y su banda, encerrándolos en la celda número cinco del antiguo F2.
Esta vivencia inspiró 'Especial No. 5', canción que Colón incluyó en su disco 'Contrabando' de 1986. Fue la segunda vez que Colombia protagonizó su música, después de 'Pa' Colombia' en 1971.
Amor incondicional por Cali
Pese a los incidentes, la relación entre "el arquitecto de la salsa" y Cali se fortaleció. En una entrevista de 2010 con la periodista Alda Livey Mera Cobo, Colón afirmó: "Aquí todos conocen mi música... La industria de la salsa le debe mucho a los caleños porque cuando ha estado por debajo, ellos nunca la sueltan".
Su última presentación en la ciudad fue el 27 de diciembre de 2023, durante la Feria. A sus 73 años, el maestro tuvo que retirarse 20 minutos por problemas de descompensación, pero el cariño del público permaneció intacto.
Curiosidades del legado musical
El disco 'Siembra' causó una revolución cultural en Latinoamérica comparable al 'Sgt. Peppers' de The Beatles, según Jaime Andrés Monsalve. 'Pedro Navaja' se ha convertido en el 'Bohemian Rhapsody' de la salsa.
Entre datos poco conocidos:
- Su abuela materna, doña Toña, le compró su primera trompeta y firmó su primer contrato con Fania Records cuando Colón tenía apenas 16 años.
- Dejó la trompeta por el trombón tras escuchar 'Dolores' de Joe Cotto, adaptando después el formato de dos trombones sin trompetas que definió el "sonido de Nueva York".
- Durante la grabación de 'Siembra', Jerry Masucci de Fania Records les dijo: "Coño, estamos grabando un disco de salsa, no haciendo el New York Times del domingo".
- Colón tenía el rango de Teniente adjunto de la Policía del Condado de Westchester y fue asesor del alcalde de Nueva York David Dinkins.
Willie Colón falleció en el Hospital Presbiteriano de Nueva York en Bronxville. Su familia organizó una misa pública de despedida en la Catedral de San Patricio. El artista que narró las calles peligrosas del Bronx encontró su descanso final, pero su música sigue vibrando en cada rincón donde la salsa se escucha y se baila con pasión.
