Valtteri Bottas, uno de los pilotos más experimentados de la Fórmula 1, ha conmocionado al mundo del automovilismo al revelar los extremos a los que llegó para mantenerse en la categoría. En una carta publicada en The Players' Tribune, el finlandés confesó que hace doce años, cuando formaba parte de la escudería Williams, siguió una dieta tan restrictiva que lo llevó al borde de la desnutrición y le hizo sentirse como un "drogadicto".
El origen de la peligrosa dieta
Corría el año 2014 y Bottas recibió una indicación de su equipo: debía perder cinco kilogramos para optimizar el rendimiento del monoplaza. Sin embargo, el piloto, entonces de 24 años, decidió ir más allá. "Si me pones un objetivo claro así delante, voy a obsesionarme con él... Cuando me dices cinco kilos en dos meses, mi cerebro piensa: '¿Cinco? ¿Por qué no 10? Podemos hacer el coche aún más rápido'", relató en su misiva.
Así comenzó una etapa oscura en la vida del finlandés. Bottas redujo drásticamente su ingesta calórica, alimentándose casi exclusivamente de brócoli y coliflor. Incluso después de las carreras, se negaba a comer cualquier otra cosa. "Para mí era como un juego. Me despertaba y me pesaba todas las mañanas, y cuando veía que el número bajaba, sentía una profunda satisfacción", confesó.
Engaños y consecuencias
Para lograr su objetivo, Bottas recurrió a engaños. Su entrenador monitoreaba sus entrenamientos a través de un reloj con GPS, pero el piloto comenzó a quitárselo antes de realizar sesiones adicionales para que su entrenador no se diera cuenta del exceso de ejercicio. "El juego pasó a consumirlo todo", admitió.
Cuando finalmente alcanzó los diez kilos menos, las consecuencias fueron devastadoras. "Tenía los nervios destrozados. El carro en realidad por debajo del peso. Me sentí raro", recordó. Empezó a sufrir episodios de intensa confusión mental y su salud se deterioró rápidamente.
Un punto de inflexión
El Gran Premio de Japón de 2014, marcado por un accidente fatal, fue un punto de inflexión para Bottas. Buscó ayuda profesional y acudió a un sicólogo. "Mi mundo cambió", afirmó. Gracias a la terapia, abandonó la peligrosa dieta y volvió a disfrutar del automovilismo.
Hoy, Bottas compite para Cadillac en la temporada 2026 de la Fórmula 1. La categoría ha modificado sus reglamentos para evitar que los pilotos tengan que pasar por situaciones similares, estableciendo un peso mínimo combinado de asiento y piloto. Sin embargo, la experiencia del finlandés sirve como un recordatorio de los riesgos extremos que algunos deportistas están dispuestos a asumir por su pasión.



