La FIA responde con firmeza a las críticas de los pilotos sobre los nuevos motores
La primera semana de pruebas de pretemporada en el circuito de Bahréin generó una polémica significativa en el mundo de la Fórmula 1, cuando pilotos de renombre como Max Verstappen, Lewis Hamilton y Fernando Alonso expresaron su descontento con los nuevos monoplazas equipados con motores híbridos de última generación.
Críticas directas de los campeones
El tetracampeón mundial Max Verstappen fue particularmente contundente en sus declaraciones, calificando los nuevos vehículos como "autos de Fórmula E con esteroides". El piloto neerlandés de Red Bull explicó que la gestión energética de estos motores, que combinan potencia de gasolina y eléctrica en proporción 50-50, no resulta divertida para conducir y se aleja de la esencia tradicional de la categoría reina del automovilismo.
Lewis Hamilton, ahora con Ferrari, y Fernando Alonso, de Aston Martin, se sumaron a las preocupaciones, señalando problemas técnicos que comenzaban a manifestarse durante las sesiones de prueba. Sin embargo, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) actuó con rapidez para contener estas quejas.
Posición firme del organismo rector
La FIA organizó una reunión especial con todos los equipos para evaluar la retroalimentación inicial de los pilotos, obtenida mediante una encuesta específica. En el encuentro se discutieron múltiples aspectos técnicos:
- Características generales del coche
- Gestión de energía y unidad de potencia
- Aspectos aerodinámicos
- Capacidad de adelantamiento
- Comportamiento de neumáticos y agarre mecánico
Pese a reconocer las preocupaciones expresadas, la FIA anunció que no se realizarán cambios regulatorios inmediatos en el reglamento técnico que entrará en vigor esta temporada. El organismo argumentó que las sensaciones iniciales son "todavía inmaduras" y que modificaciones prematuras podrían generar mayor inestabilidad antes del inicio del campeonato.
Evaluaciones continuas en Bahréin
La FIA confirmó que durante los próximos tres días de la segunda prueba de pretemporada en Bahréin se realizarán evaluaciones técnicas adicionales sobre la gestión energética. El objetivo es recopilar más datos antes de considerar cualquier ajuste regulatorio.
Los representantes del organismo destacaron aspectos positivos señalados por los pilotos, como la reducción de peso de los monoplazas 2026, sus dimensiones más compactas, la mejorada calidad de conducción y una aceleración inicial más potente.
La decisión final busca evitar riesgos innecesarios antes del Gran Premio inaugural en Melbourne, Australia, programado para el próximo 8 de marzo. La FIA mantendrá el monitoreo técnico y realizará revisiones adicionales una vez que se disponga de mayor información durante las primeras carreras de la temporada.