Políticos británicos solicitaron este miércoles a la FIFA que conceda al defensa inglés Jarell Quansah la misma exención disciplinaria otorgada al delantero estadounidense Folarin Balogun. Una comisión parlamentaria del Reino Unido exigió explicaciones sobre la resolución original, mientras la Federación Inglesa de Fútbol evalúa una posible apelación, según una fuente cercana al caso citada por Reuters. La FIFA no respondió a las solicitudes de comentarios sobre si el artículo 27 se aplicaría a Quansah.
Origen de la controversia
El caso ha escalado hasta convertirse en la mayor polémica del torneo después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, admitiera públicamente que contactó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, respecto a la suspensión de Balogun. Infantino afirmó que los órganos judiciales decidirían de forma independiente, pero la exención a Balogun avivó acusaciones de autoridades futbolísticas y políticas europeas sobre posible presión en el proceso disciplinario.
Intervención de diputados británicos
Los diputados laboristas Noah Law y Melanie Onn enviaron cartas independientes a Infantino, publicadas en redes sociales, pidiendo aplazar la suspensión automática de un partido de Quansah hasta después del Mundial. Quansah recibió tarjeta roja el domingo contra México en la victoria inglesa 3-2 en el Estadio Azteca. Law escribió: “Aunque creo que fue acertado que Jarell Quansah recibiera la tarjeta roja (...) considero que sería correcto aplazar su suspensión hasta que finalice este Mundial”. Onn señaló que existen argumentos sólidos para el aplazamiento y que sería difícil justificar un trato desigual en circunstancias sustancialmente similares.
Riesgo para la credibilidad
Ambos diputados argumentaron que la FIFA corre el riesgo de socavar la confianza en su sistema disciplinario si no aplica las normas de manera coherente. Caroline Dinenage, presidenta de la Comisión de Cultura, Medios y Deporte de la Cámara de los Comunes, instó a la FIFA a explicar urgentemente la decisión sobre Balogun. “La inspiradora victoria de Inglaterra mostró lo mejor del Mundial, pero esta decisión amenaza con arrojar una sombra oscura sobre un torneo que debería ser una celebración mundial del fútbol”, afirmó Dinenage. Agregó que “para que el deporte tenga sentido, sus normas deben aplicarse por igual a todos los equipos” y pidió a la FIFA abordar las sugerencias de injerencia política.
Próximo partido de Inglaterra
Inglaterra se enfrentará a Noruega en los cuartos de final el sábado en Miami. La FIFA ha reiterado que sus órganos judiciales actuaron con independencia en el caso de Balogun, pero la petición de los diputados británicos supone el primer intento de invocar esa resolución en favor de otro jugador, lo que podría convertir la decisión en una prueba de coherencia para el organismo rector.



