Millonarios tomó un respiro en la Copa Sudamericana tras lograr una importante victoria como visitante frente a Boston River por 4-2. El cuadro 'Embajador' sigue vivo en la competencia con la ilusión de avanzar a los octavos de final.
Un arranque complicado
El fútbol da revanchas y Millonarios lo entendió en una noche épica en el mítico Estadio Centenario. Tuvo un arranque complicado, pues al minuto 18 fue el equipo visitante el que abrió el marcador. Gonzalo Reyna lanzó un centro preciso al segundo palo y Marcelo Hornos, libre de marca ante la mirada de la zaga, cabeceó con comodidad para batir a Diego Novoa. El fantasma de la derrota rondaba de nuevo.
Tras varias intervenciones salvadoras del portero local Bruno Antúnez, la igualdad llegó al inicio del complemento. Al 50’, el propio Antúnez derribó a Rodrigo Contreras en el área. El argentino asumió la responsabilidad, abrió su pie izquierdo y, tras impactar el poste, mandó la pelota al fondo. Sin embargo, el sufrimiento no había terminado.
Al 75’, un nuevo centro cruzado expuso las dudas defensivas; Francisco Bonfiglio le ganó la espalda a Carlos Sarabia y sirvió un pase atrás para que Yair González, con una volea implacable, pusiera el 2-1 parcial. Parecía una sentencia.
Cinco minutos de furia y remontada
La jerarquía de Millonarios apareció en el tramo final. Al 81’, Contreras volvió a ser derribado. Aunque inicialmente se pitó tiro libre, el VAR corrigió: fue adentro. Leonardo Castro falló el primer intento ante el cuerpo de Antúnez, pero el juez ordenó repetir el cobro por adelantamiento del portero. En la revancha, el '23' no perdonó: potencia al medio y empate 2-2.
El envión anímico fue total. Solo cuatro minutos después, Contreras selló su noche de gloria. Tras un derechazo que atajó Antúnez, el rebote quedó servido para que el argentino, de zurda, concretara la remontada. Ya en el suspiro final (90+6’), Julián Angulo recuperó una pelota imposible en el córner y asistió a Beckham Castro, quien solo tuvo que empujarla para sellar el 2-4 definitivo.
Panorama esperanzador
Con este resultado, Millonarios escala a la tercera posición del Grupo C con 7 puntos, los mismos que O’Higgins y a solo uno del líder, Sao Paulo. Las cuentas son claras para el equipo de Bustos: depende de sí mismo. Si logra vencer en sus dos compromisos restantes, terminará como líder de la zona. El próximo gran reto será el 19 de mayo, cuando el 'Embajador' visite el imponente Morumbí en territorio brasileño.



