La UEFA cierra la puerta a la queja del Barcelona horas antes del partido clave
La UEFA rechazó formalmente este martes la queja presentada por el FC Barcelona respecto a una decisión arbitral en el partido de ida de cuartos de final de la Champions League, justo antes del crucial encuentro de vuelta contra el Atlético de Madrid.
Protesta declarada inadmisible por la Comisión de Control
En un comunicado oficial, el máximo organismo del fútbol europeo informó que "la Comisión de Control, Ética y Disciplina de la UEFA declaró inadmisible la protesta" presentada por el club catalán. La queja se centraba en una jugada específica ocurrida durante el partido del 8 de abril de 2026, que terminó con victoria 2-0 para el Atlético de Madrid en el Camp Nou.
El Barcelona había argumentado que se produjo un error arbitral importante cuando el defensa rojiblanco Marc Pubill tocó el balón con la mano dentro del área en el minuto 55, acción que no fue sancionada por el árbitro rumano Istvan Kovacs ni revisada por el VAR.
La jugada polémica que desató la protesta
La situación ocurrió durante un saque de puerta cuando:
- El portero del Atlético, Juan Musso, pasó el balón a Marc Pubill
- El defensa pareció interpretar que debía realizar el saque
- Pubill colocó el balón con la mano antes de devolvérselo a su arquero con el pie
- El árbitro no señaló infracción alguna
Esta decisión generó indignación inmediata entre los jugadores y cuerpo técnico del Barcelona, quienes consideraron que se trataba de un penal claro no marcado.
Contexto previo al partido de vuelta
La respuesta de la UEFA llega en un momento especialmente delicado, apenas horas antes del partido de vuelta que se disputará este martes 14 de abril a las 2:00 p.m. hora colombiana. El Barcelona necesita remontar un 2-0 en contra para avanzar a semifinales.
Además de la queja por la acción arbitral, el entrenador azulgrana Hansi Flick había expresado su malestar por el estado del terreno de juego en el estadio del Atlético de Madrid durante los entrenamientos previos, añadiendo más polémica a un enfrentamiento ya de por sí cargado de tensión.
Con esta decisión, la UEFA cierra cualquier posibilidad de revisión de la jugada, dejando al Barcelona concentrado únicamente en lo que ocurra dentro del campo durante el decisivo encuentro de vuelta.



