Carbón: el salvavidas energético que Colombia necesita pero el Gobierno Petro está ahogando
En un momento crítico para la seguridad energética nacional, el carbón se perfila como el único "seguro de vida" capaz de evitar un racionamiento eléctrico masivo ante la inminente llegada del "Súper El Niño". Sin embargo, las políticas del Gobierno del presidente Gustavo Petro están generando una paradoja peligrosa: mientras el sistema eléctrico necesita desesperadamente este mineral, las empresas productoras enfrentan una asfixia tributaria que podría paralizar las minas justo en el peor momento.
Un sistema eléctrico al límite de su capacidad
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos ha elevado al 92 por ciento la probabilidad de que ocurra un fenómeno de El Niño entre septiembre y noviembre de este año. Aunque su intensidad exacta solo se conocerá en agosto, expertos internacionales ya hablan de un "Súper El Niño" que encendería todas las alarmas en Colombia.
"La diferencia con El Niño de 2023-2024 es que ahora nos coge un poco más apretados porque no hemos sido capaces de agregar nueva capacidad de energía firme", advierte Alejandro Castañeda, presidente ejecutivo de Andeg. Las cifras son contundentes: mientras en la sequía anterior el margen de maniobra rondaba el 2 por ciento, actualmente es muy cercano al 0 por ciento, lo que significa que la oferta de energía firme prácticamente iguala la demanda proyectada para 2027.
Las térmicas a carbón: la última línea de defensa
Ante este panorama, las plantas térmicas a carbón —con una capacidad de 1.693 megavatios— emergen como la única garantía real. Durante el fenómeno anterior, estas instalaciones cubrieron cerca del 18 por ciento de la demanda nacional, operando como un escudo esencial ante el descenso de los embalses hidroeléctricos.
La situación se agrava porque Colombia ha sumado 2.500 megavatios de energía solar en los últimos años, pero esta tecnología tiene una limitación natural: no genera electricidad durante la noche, precisamente cuando el consumo alcanza su pico máximo entre las 6:00 de la tarde y las 9:00 de la noche.
La paradoja: abundancia de carbón pero producción amenazada
Colombia cuenta con recursos carboníferos más que suficientes para enfrentar la crisis. En Cundinamarca, Boyacá, Norte de Santander y Córdoba existen cerca de 900 títulos de pequeña y mediana minería capaces de suministrar más de un millón de toneladas de carbón al mes, el doble de lo que las térmicas requieren en su punto más alto de generación.
"El carbón es la única fuente cierta y segura que tenemos desde el punto de vista energético. Se debe seguir produciendo y usando carbón en el país", insiste Castañeda. Las empresas incluso han actuado con previsión, elevando sus inventarios de seguridad a niveles de entre 49 y 70 días de almacenamiento.
El peso insostenible de los impuestos
Sin embargo, esta logística impecable choca con una realidad financiera crítica. "La pequeña minería está bastante golpeada por las medidas tributarias y administrativas que ha tomado el Gobierno Nacional en contra del sector", advierte Carlos Cante, presidente ejecutivo de Fenalcarbón.
Las empresas carboneras enfrentan una carga impositiva que incluye:
- Sobretasa de renta de hasta el 15 por ciento
- Impuesto a la venta de carbón del 1 por ciento
- Incremento considerable en el anticipo de renta
- Impuesto al patrimonio con tarifa del 1,6 por ciento (tres veces superior a la general)
"Esto tiene bastante debilitadas las finanzas de la pequeña y mediana minería. Gran parte de las operaciones en Cundinamarca, Boyacá y Norte de Santander se encuentran en fase de acondicionamiento; es decir, no están en un periodo productivo", explica Cante.
El fantasma de una nueva reforma tributaria
El anuncio del Gobierno Petro de una nueva reforma tributaria ha puesto al sector en estado de alerta máxima. Existe el riesgo de que se retomen medidas como la sobretasa del 15 por ciento, el impuesto del 1 por ciento a las ventas de carbón y la no deducibilidad de las regalías.
Cante es enfático: si estas medidas se adoptan, la pequeña minería mantendrá sus operaciones en stand by, creando un vacío de suministro peligroso justo cuando las térmicas necesiten operar al 100 por ciento para evitar un racionamiento nacional.
Medidas urgentes para evitar el colapso
Tanto Andeg como Fenalcarbón coinciden en que el Gobierno Nacional no debe esperar al momento crítico para actuar. Entre las propuestas urgentes se encuentran:
- Incentivos al ahorro: Ofrecer beneficios a los ciudadanos que reduzcan su consumo de energía de manera oportuna.
- Venta de excedentes: Facilitar que los industriales vendan su energía sobrante al sistema nacional.
- Alivio tributario: Revisar las cargas que están asfixiando la producción de la pequeña minería para garantizar el acopio de mineral.
La situación representa una encrucijada histórica para Colombia: mientras el "Súper El Niño" amenaza con dejar al país a oscuras, el mismo mineral que podría salvarlo enfrenta una presión fiscal que podría terminar apagando las minas antes de que se apaguen las luces en los hogares colombianos.



