Récord en precio y exportaciones de cobre no compensa estancamiento productivo en Perú
Precio récord de cobre no compensa baja producción en Perú

Récord en precio y exportaciones de cobre no compensa estancamiento productivo en Perú

El panorama exportador peruano mostró un fortalecimiento significativo durante 2025, alcanzando la cifra histórica de US$90.082 millones, lo que representa un crecimiento del 21% respecto al año anterior, según datos oficiales del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur).

Minería lidera exportaciones tradicionales

Los envíos tradicionales sumaron US$66.611 millones, concentrando casi el 74% del total exportado. El rubro minero fue el indiscutible líder con US$59.450 millones, explicado principalmente por las mayores ventas de cobre y oro en bruto, impulsadas por el aumento sostenido de los precios internacionales.

Precisamente, el precio promedio del cobre experimentó un crecimiento extraordinario, pasando de US$415 por libra en 2024 a US$4.51 por libra en 2025. Este año inició con un promedio aún más alto de US$5.91 por libra al 18 de febrero, según información del Banco Central de Reserva del Perú (Bcrp).

Producción no acompaña el ritmo de precios

Sin embargo, este destacado crecimiento en el valor del metal rojo no fue acompañado por los niveles de producción. En diciembre de 2025, la producción de cobre alcanzó 256,647 toneladas métricas finas (TMF), acumulando en el año las 2.77 millones de TMF.

Lo registrado en 2025 representó un avance de apenas 1.2% respecto al mismo periodo del año anterior, de acuerdo con el último boletín estadístico del Ministerio de Energía y Minas (Minem). Esta cifra queda muy lejana de las altas tasas de crecimiento de producción registradas en años anteriores, como el 8% en 2021 o el 13% en 2023.

Impacto en recaudación tributaria

Este escenario tiene un impacto directo en las finanzas públicas del país. El Instituto Peruano de Economía (IPE) calculó que, considerando un crecimiento optimista de la producción del 1.6%, Perú habría perdido la posibilidad de recaudar al menos 822 millones de soles (US$244 millones) adicionales durante 2025 asociados específicamente al cobre.

Este cálculo se realizó considerando un potencial de crecimiento del 6.7%, que fue el nivel promedio durante el anterior ciclo de precios récord entre 2011 y 2015. La pérdida representaría un 7.1% adicional en la recaudación relacionada al cobre, que habría alcanzado los 13,322 millones de soles (US$3.965 millones) según información de la Sunat.

Principales frenos a la producción

Para Miguel Incháustegui, extitular del Minem, los principales riesgos para concretar mayores niveles de producción son:

  • Exceso de tramitología que retrasa proyectos y desincentiva nuevos impulsos
  • Dificultad para lograr acuerdos sociales con comunidades locales
  • Avance de la minería ilegal como factor reciente de preocupación

"Todo esto afecta las condiciones para elevar el nivel de producción. El dato anual del 2025 mostrará una cifra más o menos como el año previo y, de alguna forma, evidencia que no hay proyectos de cobre iniciándose", analizó Incháustegui.

Proyectos mineros y perspectivas

A pesar del panorama general, algunos proyectos mantienen operaciones constantes. Las Bambas pudo operar todo el año sin conflictos significativos, Antamina avanza en su proceso de ampliación y Quellaveco también mantuvo operaciones estables durante el periodo.

Stephani Maita, analista senior del IPE, señaló que "los niveles de inversión no son los mismos que años pasados. Ya no se desarrollan nuevos grandes proyectos. El último fue Quellaveco". La economista agregó que un factor subestimado es que las minas actuales están "envejeciendo", lo que limita el potencial de crecimiento productivo e incluso podría generar caídas en el futuro.

Desafíos políticos y de gobernanza

Incháustegui sostuvo que el mayor desafío del Perú no pasa por la aprobación rápida de permisos, sino por transformar esta recaudación en mayor bienestar para la población, especialmente para las comunidades aledañas a las operaciones mineras.

Sin embargo, no observa avances relevantes en este aspecto durante los próximos meses, debido principalmente al contexto electoral y al posterior cambio de administración gubernamental. "Lo que normalmente sucede cuando hay un cambio de Gobierno es que no se tiene claro cómo serán las políticas para el sector minero. Eso puede generar aún más lentitud en el desarrollo de proyectos o en exploraciones", explicó.

El experto recomendó que el actual Gobierno, con los pocos meses que le restan, debería enfocarse en sentar las bases para generar consensos alrededor de la política minera nacional, fortaleciendo las iniciativas iniciadas en 2024 y definiendo prioridades claras para el mediano y largo plazo.