Tormenta Marta deja estela de destrucción en cultivos ibéricos
Los agricultores españoles han elevado una voz de alarma este sábado ante los daños catastróficos que las lluvias torrenciales y los vientos huracanados han causado en sus campos. Mientras España y Portugal se preparan para enfrentar nuevas condiciones meteorológicas extremas, las pérdidas económicas ya se cuentan por millones de euros en cosechas completamente anegadas.
Evacuaciones masivas y alertas de máxima peligrosidad
La situación humanitaria es igualmente crítica. Más de 11.000 personas han tenido que abandonar sus hogares en la región de Andalucía, al sur de España, buscando refugio ante las crecidas. Las autoridades han implementado medidas de emergencia que incluyen:
- Cierre de aproximadamente 170 carreteras en todo el territorio español
- Interrupción significativa de los servicios ferroviarios en Portugal
- Activación de la alerta naranja, el segundo nivel más alto de peligro
- Despliegue de más de 26.500 efectivos de rescate en Portugal
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha advertido que la tormenta Marta continuará trayendo condiciones peligrosas, incluyendo nieve en zonas altas y lluvias intensas que mantendrán la costa en situación de riesgo extremo.
Testimonios de una catástrofe agrícola sin precedentes
Miguel Ángel Pérez, representante de la organización de agricultores COAG en la provincia de Cádiz, describió a la televisión española TVE una escena desoladora: "Llueve sin parar. Cultivos como el brócoli, las zanahorias y las coliflores están bajo el agua. Miles de hectáreas inundadas. Tenemos una verdadera catástrofe natural".
Los daños reportados incluyen:
- Inundación completa de miles de hectáreas de terreno cultivable
- Pérdida total de cosechas de hortalizas y vegetales
- Daños estructurales que amenazan con deslizamientos de tierra
- Interrupción de la cadena de suministro agrícola
Los agricultores ya han anunciado que solicitarán ayuda gubernamental urgente para recuperarse de unas pérdidas que afectarán profundamente la producción alimentaria de este año.
Efectos secundarios y preocupaciones geológicas
La situación ha generado fenómenos inusuales más allá de las inundaciones. Residentes de la Serranía de Ronda, en Málaga, han reportado temblores continuos del suelo durante varios días, aunque las autoridades locales de Cortes de la Frontera han asegurado que "no había peligro" inmediato.
Estos movimientos telúricos, sentidos también en localidades cercanas como Benaoján, Gaucín y Jimera de Líbar, han motivado el envío de especialistas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para monitorear la situación geológica.
Ríos desbordados y elecciones pospuestas
La crisis ha alcanzado dimensiones políticas y logísticas. En la provincia de Córdoba, varias zonas residenciales cercanas al río Guadalquivir fueron evacuadas preventivamente el viernes ante el drástico aumento del nivel del agua. La vicepresidenta del Gobierno español, María Jesús Montero, advirtió que se esperaba que el río alcanzara su nivel máximo durante el fin de semana.
Mientras tanto, en Portugal, el impacto meteorológico ha alterado procesos democráticos: tres localidades han pospuesto sus elecciones presidenciales hasta la próxima semana debido a las condiciones climáticas extremas, demostrando cómo los fenómenos meteorológicos afectan todos los aspectos de la vida en la Península Ibérica.