La agricultura colombiana se alista para un nuevo reto climático. Ante una probabilidad que supera el 90% de que el fenómeno de El Niño se consolide durante el segundo semestre de 2026, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y Acosemillas han instado a los productores a reforzar la planificación de siembras, emplear semillas certificadas y adoptar medidas para mitigar los riesgos asociados a la reducción de lluvias y el incremento de temperaturas.
Aumento significativo en la probabilidad
La alerta surge tras la actualización de los reportes institucionales, que elevaron de forma considerable las probabilidades de este evento climático. La nueva estimación representa un salto importante frente al 62% pronosticado semanas atrás por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), lo que ha activado las alarmas en el sector agropecuario.
Cultivos en riesgo
Las condiciones asociadas a El Niño amenazan directamente varios cultivos clave para la producción nacional, como arroz, maíz, soya, papa, frutales, verduras y pastos. Estas actividades dependen de una disponibilidad hídrica adecuada para mantener su productividad y estabilidad durante los ciclos de cultivo.
Recomendaciones del ICA y Acosemillas
Frente a este panorama, el ICA y Acosemillas coinciden en que la capacidad de respuesta del sector dependerá de las decisiones previas a las siembras. La selección del material vegetal, el manejo agronómico y la conservación de los recursos naturales son factores determinantes para enfrentar un mayor estrés climático.
Desde Acosemillas, se enfatizó la importancia de usar materiales de siembra con respaldo técnico y legal. Las semillas autorizadas por el ICA pasan por procesos de investigación y control que garantizan altos estándares de calidad y pureza, mejorando el desempeño de los cultivos en condiciones adversas.
Leonardo Ariza Ramírez, gerente general de Acosemillas, señaló: “La severidad climática no da margen a la improvisación. Invitamos a los productores a utilizar exclusivamente semillas autorizadas por el ICA. Estos materiales cuentan con procesos de investigación rigurosos, alta pureza y la calidad necesaria para responder con mayor vigor ante condiciones de baja humedad. Optar por semillas autorizadas protege la inversión y la seguridad alimentaria del país”.
Por su parte, Paula Andrea Cepeda, gerente general del ICA, recordó que el uso de materiales registrados oficialmente es clave para reducir riesgos en la etapa inicial de los cultivos. “Los materiales comerciales con registro oficial y control de calidad institucional garantizan altas tasas de germinación, y disminuye la afectación y riesgo por la escasez de agua en el establecimiento de los cultivos”, afirmó.
Prácticas agroecológicas y monitoreo
Las recomendaciones incluyen la implementación de prácticas agroecológicas para aumentar la resiliencia de los sistemas productivos, como los policultivos, que reducen la incidencia de plagas y favorecen el control biológico natural. El ICA también sugirió emplear densidades de siembra que disminuyan la evaporación del agua y mantener coberturas vegetales para conservar la humedad del suelo. Estas prácticas son cruciales en escenarios de déficit hídrico, donde la retención de agua es vital para la supervivencia de las plantas.
Además, se destacó la necesidad de asegurar una nutrición adecuada de los cultivos y utilizar estimulantes que ayuden a las plantas a soportar periodos de escasez de agua. También se recomienda fortalecer el monitoreo de las mesas agroclimáticas regionales para anticipar decisiones productivas según las condiciones de cada territorio.
El llamado conjunto de Acosemillas y el ICA busca que los agricultores adopten medidas preventivas antes de que las condiciones climáticas se intensifiquen. Sembrar con respaldo técnico, proteger los suelos y usar insumos autorizados no solo ayuda a enfrentar la inminente llegada de El Niño, sino que también fortalece la sostenibilidad, la productividad y la seguridad alimentaria del país a largo plazo.



