En Colombia, según cifras de la FAO y el Dane, cerca de 14,4 millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria moderada o grave, mientras cada año se pierden aproximadamente 9,7 millones de toneladas de comida. En ese contexto, la cadena de tiendas de bajo costo D1 ha venido consolidando desde 2023 una estrategia de sostenibilidad enfocada en el rescate de alimentos, un modelo que articula logística, alianzas sociales y redistribución de productos aptos para el consumo.
Más de 174.000 kilos recuperados en dos años
De acuerdo con la compañía, entre 2023 y lo corrido de 2025 se han recuperado más de 174.000 kilos de alimentos gracias al trabajo conjunto con organizaciones como la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia, la Misión Nutrición Bogotá y el Banco de Alimentos de Bogotá. Del total recuperado, el 52 % corresponde a productos que mantienen su valor nutricional, lo que permite que las donaciones tengan un impacto directo en la calidad de la alimentación de las poblaciones beneficiadas.
Estos alimentos, que por razones logísticas o de rotación comercial ya no podían venderse en tiendas, son redirigidos a redes de apoyo social en lugar de convertirse en desperdicio. El alcance del programa también ha crecido de forma significativa. Mientras en 2023 la iniciativa beneficiaba a cinco fundaciones, para el cierre de 2025 ya impacta a más de 40 organizaciones vinculadas a la red de ABACO. En total, incluyendo otros aliados estratégicos, la red supera hoy las 70 instituciones en distintas regiones del país.
Infraestructura operativa como clave del éxito
Uno de los factores clave del modelo ha sido la infraestructura operativa de D1, que cuenta con más de 2.700 tiendas distribuidas en más de 540 municipios, lo que permite una cobertura amplia y eficiente para la recolección y entrega de los productos. “En D1 creemos que cada producto recuperado, cada alianza y cada esfuerzo logístico tienen un propósito superior: llegar a quienes más lo necesitan”, afirmó María del Pilar Duque, Chief Human Resources Officer de la compañía.
La directiva añadió que la sostenibilidad no se entiende como un programa aislado, sino como una convicción que orienta la operación diaria. Con este tipo de iniciativas, el sector privado continúa ganando protagonismo en la lucha contra el hambre y el desperdicio de alimentos en Colombia, un desafío que, según expertos, requiere coordinación entre empresas, organizaciones sociales y entidades públicas para lograr soluciones de largo plazo.



