Los empresarios del sector industrial lanzaron una alerta por el impacto que, según advierten, tendría la llegada de fábricas chinas a Colombia bajo un modelo de expansión que consideran riesgoso para la producción nacional. El pronunciamiento cobra relevancia porque plantea revisar los acuerdos comerciales con China y adoptar medidas para proteger el empleo y la industria local.
Advertencia en análisis sectorial
La advertencia quedó consignada en el análisis sectorial titulado "La nueva esclavitud China en América Latina: trabajo forzado, dumping y cooptación regulatoria: el modelo que Colombia no puede seguir ignorando", en el que se expone lo que los industriales califican como un patrón de expansión que ya habría afectado sectores manufactureros en otros países de la región.
Según el documento, el modelo comienza con prácticas de dumping y una creciente importación de productos que reduce la capacidad competitiva de las industrias nacionales. Posteriormente, continúa con la instalación de plantas productivas que, de acuerdo con el informe, operan bajo condiciones imposibles de igualar para empresas sujetas a normas laborales y ambientales.
Señal de alerta en Ibagué
El análisis sostiene que este esquema ya comenzó a desarrollarse en Colombia con la instalación de una planta cerámica de Acme Industrial y B6 El Arrayán S.A. en Ibagué. Los empresarios afirman que este proyecto representa una señal de alerta sobre la llegada de nuevas inversiones similares.
El documento señala que el parque industrial en construcción tendría una extensión cercana a los 600.000 metros cuadrados, lo que permitiría la llegada de otras industrias relacionadas con materiales para la construcción. Entre ellas menciona acero, vidrio, yeso, cartón y sistemas constructivos livianos.
Falta de encadenamientos productivos
Los empresarios argumentan que este tipo de inversiones no generan encadenamientos productivos en el país porque, según exponen, suelen llegar acompañadas de maquinaria, ingeniería, técnicos, proveedores, financiamiento e incluso trabajadores provenientes de China, reduciendo la participación de empresas y mano de obra locales.
El informe asegura que experiencias similares fueron documentadas en Perú y México, donde menciona los casos de las compañías Porcelatino/Tengda y Time Ceramics. A partir de esos antecedentes, el sector manifiesta preocupación por la posibilidad de que ese modelo se replique en Colombia.
Asimetría de capacidad productiva
Uno de los argumentos centrales del documento es la diferencia en capacidad productiva entre ambos países. Mientras la industria cerámica colombiana fabrica entre 60 y 75 millones de metros cuadrados al año, China alcanza una producción cercana a 8.500 millones de metros cuadrados anuales.
Los empresarios consideran que esa diferencia evidencia una competencia difícil de enfrentar. El documento afirma que China puede producir en tres días lo que Colombia produce durante un año, situación que, según el sector, representa una asimetría para la industria nacional.
Relación con la Franja y la Ruta
El análisis también relaciona esta preocupación con la formalización de la Iniciativa de la Franja y la Ruta entre Colombia y China, suscrita el 14 de mayo de 2025. A juicio del sector, este escenario exige fortalecer los mecanismos de defensa comercial existentes.
Declaraciones del sector
El gerente de Cerámica San Lorenzo, Fabián Angarita, aseguró que el problema trasciende el ámbito comercial. "Lo que estamos presenciando es un modelo de expansión industrial que, para sostener sus márgenes predatorios, está sacrificando fuerza laboral de los países en los que se instala, así como los ecosistemas. No es solo competencia desleal; es una precarización estructural", dijo.
El directivo agregó que "al importar masivamente mano de obra e insumos, están desmantelando el tejido laboral local, dejando a nuestra industria sin capacidad de respuesta más que intentar, desesperadamente, homologar una productividad que, bajo un esquema de subsidios externos, es imposible de alcanzar. El resultado inmediato es el cierre de plantas y el despido masivo de trabajadores locales".
Preocupaciones ambientales
El informe también expone preocupaciones sobre el cumplimiento de las normas ambientales y el uso de los recursos naturales. "Hemos detectado una negligencia sistemática: instalaciones que operan en la sombra, sin objetos de manufactura declarados ni permisos ambientales o de construcción. Lo más grave es la amenaza real e inmediata sobre nuestros recursos hídricos y la gestión de emisiones".
Solicitud al gobierno
Finalmente, los empresarios solicitaron al gobierno del presidente electo, Abelardo de la Espriella, abrir un debate nacional sobre este modelo de expansión, revisar los acuerdos comerciales vigentes con China y garantizar que las inversiones extranjeras cumplan la legislación colombiana y los principios de competencia que rigen para las empresas establecidas en el país.



