El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, sostuvo una primera conversación con el ministro de Vivienda designado, Jaime Andrés Beltrán, y aseguró que el Distrito está listo para trabajar de manera articulada con el nuevo Gobierno Nacional para fortalecer la política de vivienda en la capital. El acercamiento marca un cambio de tono frente a la relación que mantuvo la ciudad con la administración saliente, en medio de diferencias sobre la financiación de subsidios, el desarrollo de proyectos de interés social y el respaldo del Gobierno Nacional a la estrategia distrital de acceso a vivienda.
Declaraciones del alcalde
“Esta noche hablé con el ministro de Vivienda designado, el doctor Jaime Andrés. Para Bogotá es una gran noticia que el nuevo gobierno tenga la visión de apoyar a las ciudades, y más con un ministro que tiene experiencia como alcalde”, afirmó Galán a través de sus redes sociales.
El mandatario agregó que en los próximos días presentará al nuevo ministro los resultados alcanzados por Bogotá durante los últimos dos años. “Le presentaremos lo que hemos hecho desde Bogotá, sin el apoyo del gobierno nacional saliente, en materia de vivienda. Hemos logrado resultados muy importantes, pero que, sin duda, se pueden mejorar con el apoyo del nuevo gobierno. Estamos listos para trabajar con el nuevo ministro y con el presidente electo Abelardo de la Espriella”, señaló.
Cifras de subsidios en Bogotá
El anuncio se produce en un momento en el que el Distrito exhibe uno de los balances más robustos de su política habitacional reciente. Según la Secretaría Distrital del Hábitat, el programa Mi Casa en Bogotá ya supera los 27.449 subsidios de vivienda asignados, una cifra que incluye apoyos para adquisición de vivienda nueva, mejoramiento de vivienda y arrendamiento, con prioridad para hogares de menores ingresos.
Además, la Administración Distrital habilitó recientemente a 45.688 hogares para participar en la Gran Feria de Vivienda 2026, un espacio que reúne constructoras, entidades financieras y cajas de compensación para facilitar el acceso a vivienda propia mediante subsidios y alternativas de financiación.
En paralelo, el mercado de vivienda de interés social muestra señales de recuperación. Durante los dos primeros meses de 2026 se vendieron 4.827 viviendas VIS en Bogotá, un crecimiento del 2,7 % frente al mismo periodo de 2025, mientras que los lanzamientos aumentaron 17,1 %, comportamiento que contrasta con la desaceleración registrada en varias regiones del país.
El principal reto
Uno de los mayores desafíos que tendrán el nuevo ministro y la Alcaldía será reconstruir la coordinación entre los programas nacionales y distritales de vivienda. Durante los últimos años, el Distrito fortaleció su esquema propio de subsidios para compensar las dificultades que enfrentó el programa nacional Mi Casa Ya, cuyos cambios en la asignación de recursos generaron incertidumbre para miles de hogares que estaban en proceso de comprar vivienda. Esa situación obligó a Bogotá a ampliar su participación en la financiación de subsidios para mantener el dinamismo del mercado de vivienda de interés social.
A ello se suman otros desafíos estructurales, como el incremento en los costos de construcción, el encarecimiento del suelo urbanizable, la necesidad de habilitar más suelo para proyectos VIS y VIP, la reducción del déficit habitacional y la articulación entre vivienda, transporte y renovación urbana, especialmente alrededor de la Primera Línea del Metro y de las actuaciones estratégicas que impulsa el Distrito.
Cerrar el déficit habitacional
Aunque Bogotá concentra la mayor oferta de vivienda nueva del país, el acceso sigue siendo uno de los principales retos para miles de familias. El Ministerio de Vivienda ha señalado que, entre 2022 y 2025, más de 129.000 hogares en la capital lograron salir del déficit habitacional mediante programas de vivienda y mejoramiento, mientras actualmente mantiene inversiones por más de 403.000 millones de pesos en proyectos de soluciones habitacionales, agua potable y saneamiento básico para la ciudad.
Para expertos del sector, el éxito de la nueva relación entre Nación y Distrito dependerá de que ambas administraciones logren coordinar subsidios, crédito, habilitación de suelo, infraestructura y renovación urbana, en un momento en que la demanda por vivienda continúa creciendo y el acceso para los hogares de menores ingresos sigue siendo uno de los principales desafíos sociales de Bogotá.



