La ministra de Agricultura y Desarrollo Rural, Martha Carvajalino, y el director de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), Juan Felipe Harman, iniciaron el proceso de entrega de su gestión al pueblo colombiano, destacando los logros alcanzados en materia de democratización de la tierra y fortalecimiento institucional.
Incorporación récord de tierras al Fondo de Tierras
Durante este Gobierno, la ANT amplió su presencia territorial con más de 29 oficinas en todo el país, lo que permitió incorporar 806.081 hectáreas al Fondo de Tierras. De estas, 351.000 hectáreas fueron entregadas a familias campesinas y comunidades étnicas, mientras que 2.284.306 hectáreas fueron formalizadas mediante cerca de 41.000 títulos de propiedad rural, beneficiando a más de 116.000 familias que hoy son propietarias legales de sus predios.
“Ratificamos el destino de estos bienes rurales. Los compramos para la Reforma Agraria bajo un marco de total seguridad jurídica. Esto les da la tranquilidad a las campesinas y los campesinos de que el territorio es suyo y nadie puede sacarlos de allí o decir lo contrario”, afirmó Juan Felipe Harman, director de la ANT.
Recuperación de tierras en manos de estructuras ilegales
La ANT también destrabó procesos relacionados con bienes administrados por la Sociedad de Activos Especiales (SAE) y el Fondo para la Reparación de las Víctimas (FRV). Como resultado, más de 550 predios, equivalentes a 109.000 hectáreas, que estuvieron en manos de estructuras del narcotráfico, el paramilitarismo, testaferros, políticos corruptos y ocupantes indebidos fueron recuperados para destinarlos a la Reforma Agraria. Estas acciones se desarrollaron en departamentos como Antioquia, Atlántico, Bolívar, Boyacá, Caldas, Córdoba, Cesar, Huila, Magdalena, Valle del Cauca, Tolima y Cundinamarca, entre otros.
Adicionalmente, la Agencia resolvió procesos agrarios especiales que permanecían sin decisión desde hacía hasta cuatro décadas, alcanzando 1.015.482 hectáreas decididas sobre predios baldíos y privados. De estas, 267.669 hectáreas fueron declaradas baldíos de la Nación e incorporadas al Fondo Nacional de Tierras para su adjudicación a familias campesinas y comunidades étnicas.
Avances para comunidades étnicas
La gestión del sector también permitió avanzar en el reconocimiento de los derechos territoriales de los pueblos étnicos. Durante este Gobierno fueron constituidos 141 resguardos indígenas, ampliados otros 108 y titulados 98 consejos comunitarios afrodescendientes, además de la ampliación de otros cuatro, con lo que se reconocieron derechos sobre 1.457.393 hectáreas.
Nuevas Zonas de Reserva Campesina y creación de TECAM
Otro de los principales logros fue la constitución de 21 nuevas Zonas de Reserva Campesina, que abarcan 1.341.597 hectáreas, para llegar a un total de 28 en el país. Estas figuras fortalecen la economía campesina, contribuyen a frenar la concentración de la tierra y la deforestación, promueven la soberanía alimentaria y materializan el reconocimiento del campesinado como sujeto de especial protección constitucional.
A este avance se suma la creación de los primeros siete Territorios Campesinos Agroalimentarios (TECAM), con una extensión de 127.525 hectáreas, una figura que ordena el territorio desde la producción de alimentos, protege el ambiente y fortalece la inversión pública en favor de las comunidades rurales. Sobre estos avances, la ministra Martha Carvajalino afirmó que “la Revolución por la Vida convirtió en políticas, inversiones y hechos concretos lo que durante años fueron promesas”.
Organización campesina y mayor inversión en tierras
El Gobierno nacional también impulsó la conformación de 676 Comités Municipales de Reforma Agraria (CMRA) en todo el país, espacios donde campesinos y comunidades étnicas participan en la definición de acciones para el acceso y la formalización de la tierra. La región Andina concentra 313 comités, seguida por la región Caribe con 182.
El sector Agricultura y Desarrollo Rural ejecutó la mayor inversión pública destinada al acceso y distribución de tierras en la historia de Colombia, con recursos cercanos a 8 billones de pesos, de los cuales alrededor de 5 billones fueron ejecutados durante 2024. Esta inversión permitió acelerar el cumplimiento del Punto 1 del Acuerdo Final de Paz y fortalecer la restitución de derechos territoriales para campesinos, comunidades étnicas, víctimas y firmantes de paz.
Sembrando Vida: financiamiento para proyectos productivos
La Reforma Agraria también avanzó hacia el fortalecimiento productivo mediante Sembrando Vida, programa que permitió financiar por primera vez proyectos productivos de hasta 2.000 millones de pesos para organizaciones beneficiarias de tierras. Hasta la fecha se han apoyado más de 30 iniciativas, con inversiones cercanas a 18.000 millones de pesos, mientras más de 70 proyectos adicionales se encuentran en estructuración por un valor aproximado de 94.000 millones de pesos.
Al cierre de la jornada, el director de la Agencia Nacional de Tierras, Juan Felipe Harman, señaló: “Seguiremos acompañando el movimiento campesino en el propósito colectivo de hacer de Colombia una tierra mucho más justa, con una Reforma Agraria transformadora que ha sido histórica en la reivindicación de los derechos del campesinado. Sentamos las bases y estamos dispuestos a defender sus causas”.
Con estos resultados, el sector Agricultura y Desarrollo Rural entrega un legado institucional fortalecido, una Reforma Agraria en marcha y miles de familias campesinas con acceso a la tierra, proyectos productivos y mayores garantías para contribuir a la soberanía alimentaria, la paz y el desarrollo rural de Colombia.



