El Ingenio La Cabaña, ubicado en el municipio de Guachené, al norte del Cauca, ha confirmado que, una vez iniciado el proceso de liquidación judicial, será el agente interventor designado por la Superintendencia de Sociedades quien decida el futuro de las operaciones de la planta. La compañía ha solicitado a la Super Sociedades que, en lo posible, se mantengan vigentes algunos contratos y vínculos laborales para mitigar el impacto en la región por la pérdida de puestos de trabajo.
Impacto laboral y social
Con el cese de operaciones, están en riesgo 4.500 empleos directos y 1.500 indirectos, afectando a diez municipios del norte del Cauca y el sur del Valle. Además, más de 800 familias de pequeños productores de caña en la región se ven perjudicadas, ya que el ingenio era su principal socio comercial.
Javier Viáfara, presidente de Sintraicañaazucol y representante del sindicato Sintraincabaña, expresó: "En este momento la planta está paralizada, no se está procesando nada dentro del ingenio La Cabaña, no hay nada, porque ya están haciendo el proceso con el liquidador. Nosotros levantamos la mano, diciéndoles que aquí va a haber un impacto social bastante considerable, que en últimas sería invivible para nuestras comunidades en estos territorios, porque la gente al verse sin comida va a salir a buscar qué comer".
Cierre de institución educativa
El líder sindical también señaló que el cierre del ingenio implica el cierre de una institución educativa que beneficiaba a las familias de los trabajadores y a la comunidad en general. "Pues también se cerraría un colegio para las comunidades y para los trabajadores, de 120 niños y niñas. Es un colegio que fue creado por la empresa, el Colegio Escuela Urbana Mixta El Naranjo y La Cabaña, dependía directamente de los recursos del ingenio La Cabaña", añadió Viáfara.
La situación pone en evidencia la grave crisis que enfrenta la región, donde la dependencia económica del ingenio era clave para la estabilidad de miles de familias.



