El dólar cerró abril a la baja en Colombia. El peso se apreció un 1,1% frente a la divisa estadounidense durante dicho mes, en línea con la tendencia que marcó el dólar durante buena parte de 2025 y que se mantiene en 2026: una debilidad a nivel global que ha llevado a la moneda estadounidense a reducciones en su precio. Más precisamente, el dólar osciló entre COP 3.543 y COP 3.706 a lo largo de abril y cerró en COP 3.634 (COP 40 menos que al cierre de marzo), como lo expone el informe mensual del mercado cambiario de la Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Bancolombia.
La balanza del dólar
Detrás de ese comportamiento hay dos tipos de factores: los que vienen de afuera y los que son propios de Colombia. En el frente externo, el dólar perdió fuerza a nivel global ante algunas señales de desescalamiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz. Cuando la tensión en esa zona cede (aunque sea por algunos días) los mercados respiran y el dólar tiende a debilitarse frente a otras monedas, incluido el peso.
En el plano local, según Bancolombia, dos elementos contribuyeron a presionar la tasa de cambio a la baja. El primero fue el pago de la segunda cuota del impuesto de renta de los Grandes Contribuyentes, que implica que empresas e instituciones convierten dólares a pesos para cumplir con sus obligaciones tributarias (más oferta de dólares en el mercado significa un precio más bajo). El segundo fue la recompra de bonos de deuda externa por parte del Gobierno. Como lo resalta Bancolombia, en abril el sector público adquirió cerca de USD 1.900 millones en el mercado cambiario para financiar una operación de recompra de bonos globales por USD 4.560 millones, lo que también contribuyó a que hubiera más dólares disponibles en el mercado y, por tanto, a que su precio bajara.
El dólar y la guerra
El conflicto entre Estados Unidos e Irán marcó el pulso de los mercados durante abril. Por el estrecho de Ormuz pasa una parte significativa del petróleo que consume el mundo, y cualquier amenaza a esa ruta dispara los precios del crudo y la incertidumbre global, lo que a su vez mueve las monedas del mundo. En abril, la referencia Brent promedió USD 103 por barril y el WTI USD 99, niveles altos que reflejaron las disrupciones en la oferta asociadas al conflicto. La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) informó que la producción global de petróleo cayó 9,1% en marzo y anticipó una contracción adicional de 1,9% en abril.
Durante el mes hubo movimientos en los dos sentidos. El 8 de abril, Estados Unidos e Irán acordaron un alto al fuego, inicialmente por dos semanas luego extendido de manera indefinida por Trump, y el 27 de abril, Irán presentó una propuesta para reabrir el estrecho. Pese al cese al fuego, se registraron ataques entre las partes, lo que mantuvo elevada la incertidumbre. La OPEP acordó aumentar su producción en 206.000 barriles diarios a partir de mayo, mientras Emiratos Árabes Unidos anunció su salida del bloque para producir de forma independiente.
Las tasas de interés
Las decisiones de los bancos centrales también pesan sobre el dólar. En abril, dos noticias marcaron el panorama. En Colombia, el Banco de la República decidió por unanimidad mantener su tasa de interés en 11,25%. Lo llamativo no fue la decisión en sí, sino el consenso: la última vez que la Junta votó unánime fue hace un año, en medio de un período de tensión entre el Emisor y el Gobierno. Una tasa alta en Colombia hace más atractivo invertir en pesos, lo que tiende a fortalecer la moneda frente al dólar.
En Estados Unidos, la Reserva Federal (Fed) también mantuvo sus tasas sin cambios, en un rango de entre 3,50% y 3,75%, por tercera reunión consecutiva. Su presidente, Jerome Powell, advirtió que en la próxima reunión (prevista para el 16 y 17 de junio) el banco central podría cambiar el tono de su mensaje. Cuando la Fed no baja tasas, el dólar tiende a mantenerse fuerte a nivel global, lo que limita el margen de apreciación del peso.
Standard & Poor’s y Colombia
En el cuarto mes del año, la calificadora de riesgo Standard & Poor’s bajó la calificación soberana de Colombia de BB a BB-, citando el deterioro de las finanzas públicas. Eso significa que la calificadora considera que el país representa más riesgo para quienes le prestan plata, y cuando eso pasa, algunos inversionistas prefieren salir, venden pesos, compran dólares y la tasa de cambio sube. Como lo explica Bancolombia, la rebaja en la calificación de Standard & Poor’s no se sintió tanto en abril como se sentirá en mayo.
¿Qué puede pasar con el dólar en mayo?
Bancolombia prevé que el dólar oscile entre COP 3.600 y COP 3.750 durante mayo, dado el contexto de elevada incertidumbre tanto global como local. Por el lado de los factores que podrían mantener el dólar bajo, el informe señala el atractivo del ‘carry trade’, es decir, la práctica de los inversionistas de endeudarse en países con tasas bajas para invertir en países con tasas altas como Colombia, lo que implica comprar pesos y vender dólares. Sin embargo, la mayor aversión al riesgo derivada del conflicto en Medio Oriente ha frenado los flujos hacia economías emergentes, lo que limitaría más bajas de precio de la divisa.
Por el lado de los riesgos que podrían empujar el dólar al alza, Bancolombia apunta a tres: el deterioro de las finanzas públicas, la rebaja de calificación de S&P y las encuestas presidenciales. A medida que se acerque la primera vuelta del 31 de mayo, el mercado estará pendiente de los resultados electorales.



