El prestigioso colegio Refous Roland Jeangros S.A.S., ubicado en la sabana de Bogotá, atraviesa una crisis financiera sin precedentes. La institución educativa se encuentra inmersa en un proceso de reorganización empresarial bajo la Ley 1116, mientras sus acreedores cuestionan la transparencia de su manejo económico. Las deudas superan los 30.000 millones de pesos, y el proceso ha estado marcado por dudas y denuncias.
Proceso de reorganización y deudas millonarias
La Superintendencia de Sociedades admitió la solicitud de reorganización en febrero de 2026. Sin embargo, desde 2025 el colegio ya presentaba graves problemas de liquidez. En ese entonces, acumulaba obligaciones vencidas por más de 90 días que rondaban los 29.897 millones de pesos, lo que representaba más del 90 % de su pasivo total.
Préstamos familiares y falta de transparencia
Uno de los puntos que más preocupa a los acreedores son los préstamos por más de 18.900 millones de pesos entregados entre 2022 y 2025 por un patrimonio familiar. Estas sumas se habrían otorgado con base en información financiera que no reflejaba la realidad económica del colegio. Las revisiones también revelaron movimientos sospechosos tras la muerte del anterior gerente en junio de 2025. Aparecieron obligaciones por 4.730 millones de pesos respaldadas en pagarés que no estaban registrados previamente en la contabilidad oficial.
Sobrevaloración de activos y propiedades
Otro hallazgo clave es la posible sobrevaloración de activos. En los estados financieros se evidenció un aumento significativo en el valor de propiedades, que pasó de 18.200 millones de pesos en 2024 a casi 54.000 millones en 2025, sin una explicación clara. Además, un lote en Chía fue registrado por 6.000 millones de pesos, pese a que su valor comercial sería mucho menor. Incluso, en los documentos oficiales aparece ubicado en otro municipio, lo que aumenta las dudas sobre la información presentada.
Préstamos a personas cercanas y movimientos cuestionables
Se identificaron préstamos a personas cercanas por más de 1.600 millones de pesos, así como giros a una empresa vinculada con el antiguo representante legal. Estos movimientos hacen parte de las alertas que hoy revisan las autoridades.
Medidas cautelares y futuro incierto
Por ahora, la justicia ordenó medidas cautelares sobre algunos bienes para proteger a los acreedores, mientras el proceso sigue en curso. La discusión continúa centrada en la transparencia del manejo financiero y en el futuro de la institución, que aún es incierto.



