Encuentro empresarial busca revitalizar el comercio entre Colombia y Venezuela
Bajo el nombre "Compartir", se llevó a cabo un importante encuentro entre empresarios colombianos y venezolanos con el objetivo central de analizar la reactivación de las relaciones comerciales bilaterales. Este diálogo se produce en un contexto de apertura política y económica, marcado por el levantamiento progresivo de sanciones internacionales contra Venezuela y la reactivación de su sector petrolero.
Un horizonte de oportunidades económicas
Los participantes identificaron un mundo de oportunidades comerciales emergente, especialmente por la reapertura del mercado venezolano, que tradicionalmente ha manejado importantes flujos de capital derivados de su riqueza petrolera. Con el restablecimiento de la normalidad económica, aparecen nuevos compradores potenciales, incluyendo a Estados Unidos, lo que genera expectativas de una demanda creciente de bienes y servicios colombianos.
Colombia se posiciona como el vecino natural y estratégico para este intercambio, al compartir la frontera terrestre más activa y accesible. La otra frontera venezolana, con Brasil, queda prácticamente aislada por la vasta extensión de la selva amazónica, lo que imposibilita establecer corredores comerciales eficientes en el corto plazo.
Infraestructura fronteriza: la gran asignatura pendiente
Sin embargo, el optimismo inicial se ve matizado por una dura realidad logística. Históricamente, Colombia no ha priorizado la comunicación fronteriza con Venezuela, desaprovechando su enorme potencial comercial. Las vías existentes presentan deficiencias críticas y nunca han sido objeto de mejoras sustanciales.
La situación es particularmente grave en la vía Bucaramanga-Cúcuta, principal corredor comercial, que se encuentra en un estado lamentable. Las conexiones con los departamentos costeros también muestran graves carencias, reflejando décadas de desatención institucional.
Obstáculos burocráticos y falta de voluntad política
Más allá de los problemas físicos, persisten barreras administrativas y políticas. Durante diez años se trabajó en un documento marco de cooperación que finalmente resultó en un completo fracaso. A esto se sumó el prolongado cierre fronterizo ordenado por el gobierno de Nicolás Maduro, quien llegó a bloquear los puentes internacionales con contenedores.
Aunque actualmente se ha restablecido el corredor comercial, las prácticas corruptas en los puestos de control venezolanos, conocidas como "alcabalas", funcionan como un sistema institucionalizado de extorsión donde se exigen pagos ilegales por los productos en tránsito.
Hacia una verdadera integración comercial
Los empresarios coinciden en que un acuerdo comercial efectivo requiere voluntad política genuina, participación activa del sector privado en las decisiones y un esquema integral que permita construir infraestructura adecuada. Es fundamental desarrollar vías de integración reales que faciliten el transporte, reduzcan los tiempos de tránsito y eliminen los obstáculos a la movilización de mercancías.
En este sentido, se hace un llamado urgente al Ministerio de Transporte para que presente cuanto antes el diseño de alternativas viables que llenen este vacío histórico y abran nuevas esperanzas para el empresariado exportador colombiano, permitiendo aprovechar las oportunidades que ofrece la reactivación económica venezolana.
