El comercio electrónico en Colombia ha experimentado un crecimiento acelerado en los últimos años. Sin embargo, el principal reto ya no es convencer al consumidor de comprar por internet, sino mantener su confianza en un entorno donde la inteligencia artificial (IA) hace más sofisticados el fraude, la suplantación, el phishing y los deepfakes.
Penetración de internet y economía digital
Según DataReportal, plataforma global de informes y estadísticas digitales, Colombia alcanzó cerca de 41,7 millones de usuarios de internet y una penetración del 77,8% hacia octubre de 2025. El crecimiento sostenido de la economía digital no dependerá solo de más plataformas, métodos de pago o conectividad, sino de la capacidad de las empresas para construir confianza digital verificable. Los consumidores deben confiar en que una llamada, un correo, una pasarela de pago, una identidad digital o una recomendación automatizada son legítimos.
Factor humano y phishing
El desafío es cada vez más complejo. De acuerdo con un informe de Verizon, compañía de telecomunicaciones y soluciones tecnológicas, el factor humano estuvo presente en el 62% de las brechas de seguridad el año pasado. La ingeniería social fue el tercer patrón más común, representando el 16% del total de incidentes. Los atacantes buscan constantemente nuevas formas de engaño; el informe señala que la tasa media de clics exitosos en simulaciones de phishing en dispositivos móviles es un 40% mayor que en dispositivos de escritorio.
IA generativa y sofisticación del fraude
Los ciberdelincuentes utilizan herramientas cada vez más avanzadas para mejorar el éxito de sus campañas. La IA generativa (GenAI) les permite redactar mensajes con gramática y ortografía impecables, dificultando la detección del fraude. La pregunta clave es: ¿cómo sostener la confianza cuando la misma tecnología que mejora la experiencia digital también puede usarse para suplantar, engañar y defraudar?
Ciberseguridad como ventaja competitiva
Desde Frontech - ESET Colombia consideramos que las empresas no deben tratar la ciberseguridad como un gasto técnico, sino como la herramienta que dará esa confianza ante sus consumidores digitales. Esto implica autenticación robusta, protección de datos, monitoreo, educación al usuario, respuesta a incidentes y controles sobre el uso interno de la IA. No son solo más pasos, validaciones o controles; es una ventaja competitiva. Un cliente que sabe que sus datos, pagos y cuentas están bien protegidos tendrá la confianza de seguir comprando y mantendrá una relación activa con la marca.
Educación y cultura de prevención
También hace parte de la responsabilidad de las empresas la educación y promover una cultura de prevención para crear confianza digital. Es necesario dar herramientas para que empleados y consumidores sean capaces de reconocer las señales de fraude. En la economía digital, proteger identidades, datos y transacciones es proteger la confianza del mercado, lo que será cada vez más determinante para el crecimiento continuo del comercio electrónico en Colombia.



