La esperada explicación sobre la situación económica de la empresa de servicios públicos de San Gil, Acuasan, se dará este 21 de mayo en el Concejo municipal. Los directivos de la entidad fueron citados para aclarar por qué la empresa acumuló su segundo año consecutivo con cifras contables negativas: $1.326 millones en 2025 y $2.623 millones en 2024.
El debate, que fue aplazado de forma dudosa en marzo de este año, ha generado mayores suspicacias sobre el manejo de la unidad de servicios públicos y las razones de los resultados negativos, especialmente cuando la empresa venía reflejando utilidades año tras año.
Versión del alcalde
Édgar Orlando Pinzón Rojas, alcalde de San Gil y presidente de la junta directiva de Acuasan, manifestó que espera un debate profundo sobre la realidad financiera. Defendió que los resultados negativos durante su mandato provienen de un déficit que data desde 2020 aproximadamente. Sin embargo, al revisar los informes contables de los últimos 10 años, disponibles en Chip.gov.co, se evidencia que entre 2016 y 2025 los únicos años con pérdidas fueron 2024 y 2025.
Reexpresión de cifras
El mandatario sugirió que se está realizando una reexpresión de las cifras para respaldar su hipótesis. Este proceso ya se aplicó en el informe de 2025, donde se reevaluaron los indicadores de 2024, resultando en pérdidas de $2.623 millones, la cifra más alta en la historia de la compañía, en lugar de los $984 millones reportados inicialmente.
Surgen dudas: si esa es la defensa, ¿por qué en el informe de empalme ni en las sesiones del Concejo de los últimos dos años se mencionó ese presunto déficit histórico? Así lo planteó el concejal Jesús Villar el pasado 2 de mayo, durante la sesión de control político a la Secretaría de Tránsito. La sesión anterior se suspendió en marzo.
Contraste con administraciones pasadas
Villar señaló que en administraciones anteriores, varios de los actuales miembros de la junta directiva ya estaban presentes, y no se reportaban déficits. Recordó que la alcaldía anterior entregó sin déficit ni deudas, y que el informe de los primeros 100 días de la actual administración no mencionó déficit ni endeudamiento. De acuerdo con el informe contable de 2023, el último previo a la llegada de Pinzón, la empresa obtuvo una utilidad de $153 millones.
Héctor Ardila Sandoval, actual secretario de Tránsito y exgerente de Acuasan en dos periodos, afirmó que entregó la empresa con superávit en 2000 y 2020, con recursos suficientes y almacén abastecido.
Preocupación sindical
Ángela López Delgado, presidenta del capítulo local del sindicato Sintraemsdes, considera que la crisis refleja el manejo de los últimos dos años y la falta de decisiones, como lo evidencian informes de la Contraloría General de la Nación. Adelantan una interventoría externa con apoyo de otro sindicato y los resultados, que apuntan a una situación aún más preocupante, se darán a conocer próximamente.
Problemas de planeación, administración y presupuestales
El problema financiero de Acuasan se originó con la competencia de Eco San Gil en el servicio de aseo. En 2023 perdió cerca de 3.000 usuarios de 24.000. Actualmente, 14.317 usuarios se han trasladado a la empresa privada, lo que representa una pérdida del 58,7% de los usuarios de aseo, quedando solo 10.052.
John Díaz Arciniegas, analista económico, sostiene que el problema no se limita a ese servicio. Señala problemas de liquidez, falta de información pública clara, debilidades en la planeación y una reacción tardía del control político. La empresa enfrenta fallas de planeación financiera, presupuestal y estratégica.
Déficit presupuestal en 2025
Las cifras de 2025 muestran que Acuasan cerró con un déficit de $1.396 millones, ya que los recursos en cuentas, convenios y facturación no cubrían las cuentas por pagar de $5.288 millones. Además, la empresa aparentemente volvió a romper su regla fiscal, generando preocupación por el manejo de los recursos de la tasa retributiva pagada a la CAS y por multas e intereses debido a falta de planeación. Díaz destaca que la eficiencia de recaudo es del 96%, lo que descarta que la crisis se deba únicamente a la falta de pago de los usuarios.
Posibles soluciones
Ante el debate, surgen preguntas sobre la solución para salvar Acuasan, el riesgo de intervención, ideas de privatización y las acciones tomadas. El alcalde mencionó el traslado de las oficinas a un inmueble municipal para evitar arriendos y la reducción de gastos. Sin embargo, Díaz considera que el Plan de Austeridad no es suficiente, pues se enfoca en contención de gastos y no en una estrategia de recuperación financiera integral con metas de liquidez, recaudo, saneamiento contable y revisión del componente de aseo.
El sindicato insiste en medidas serias desde la junta directiva y la gerencia, especialmente en los contratos de tercerización del servicio de aseo.
Ahora solo queda esperar el debate en el Concejo, que no se vuelva a aplazar, y que los corporados cumplan su labor de estudiar, preguntar y cuestionar. Lo que está en riesgo no es una empresa de la Alcaldía, sino la empresa de los sangileños, responsable del agua, alcantarillado, aseo y alumbrado público para más de 60.000 habitantes.



