Diaco reporta mejor balance en primer trimestre, pero presión por costos energéticos y salarios
La compañía siderúrgica Diaco inició el año con un desempeño positivo durante el primer trimestre, impulsado por un mejor equilibrio entre la oferta y la demanda en el mercado nacional del acero. Este escenario favorable se vio acompañado por una reducción significativa en las importaciones y un repunte en la actividad constructora, particularmente en proyectos de vivienda de interés social (VIS), lo que se reflejó en mayores iniciaciones de obra a nivel nacional.
Según Mauro de Castro, director país de Diaco, estos factores generan expectativas optimistas sobre la dinámica del sector hacia el cierre de 2026. Sin embargo, este entorno positivo coexiste con presiones relevantes en la estructura de costos de la industria.
Presiones en costos laborales y energéticos
El incremento del salario mínimo impacta directamente tanto a la industria siderúrgica como a los contratistas, que son intensivos en mano de obra. Además, la indisponibilidad de gas natural en el país y la necesidad de recurrir a gas importado, con precios considerablemente más altos, representan una afectación significativa para el sector del acero.
De Castro destacó que la implementación de salvaguardias por parte del Gobierno Nacional, específicamente aranceles del 35% a importaciones de acero, constituye una respuesta necesaria ante la sobreoferta global del material. "En un contexto de sobreoferta mundial, países con menor protección reciben más materiales subsidiados, lo que genera competencia desleal", explicó el directivo.
Balance oferta-demanda y reducción de importaciones
El director de Diaco señaló que el mejor balance observado se explica por una combinación de factores: por un lado, hubo demandas más altas, aunque puntuales en algunas regiones del país, especialmente por iniciaciones de obras de vivienda social. Por otro lado, se registraron menos importaciones y menor oferta de productores nacionales, lo que permitió un mejor equilibrio y mayor aprovechamiento del negocio.
"No sabría señalar una causa específica para la caída en importaciones", admitió De Castro. "En rollos tuvimos importaciones relevantes, pero en varillas sí bajaron, al igual que la oferta de productores nacionales". Los datos de la Asociación Nacional de Industriales (ANDI) muestran este mejor balance entre oferta y demanda, mientras cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) evidencian iniciaciones más altas hacia finales del año pasado.
Impacto de medidas arancelarias y sostenibilidad
Respecto a los aranceles del 35% implementados por el Gobierno, De Castro afirmó que la medida ya está en práctica y que, aunque no ha implicado aumentos de precios, busca frenar la entrada de productos en condiciones de competencia injusta. "Más que resolver todo, bloquea una amenaza", señaló. "Garantiza que no haya una presión desleal tan fuerte".
El directivo también abordó el anuncio de la Declaración Ambiental de Producto (DAP), una certificación que permite medir y hacer trazable el impacto ambiental a lo largo del ciclo de vida del producto. "Para la compañía, hace parte de una estrategia de crecimiento basada en sostenibilidad y economía circular", explicó De Castro.
Esta certificación, otorgada por un organismo internacional que verifica y audita procesos productivos, evalúa múltiples impactos ambientales como agua, aire, suelo y consumo de energía. En mercados como Europa es obligatoria, y en Colombia se proyecta que hacia 2030 sea un estándar para materiales de construcción.
La expectativa del sector es que, hacia 2035, todos los materiales cuenten con este tipo de declaración, lo que permitiría una comparación generalizada en el sector de la construcción. Diaco se posiciona así como pionera en transparentar el impacto ambiental de sus productos en el mercado colombiano.



